Cálmate, Patricio

Si es un clásico más. Capaz que ahora sí les ganemos, o capaz que saquen el amor propio que les viene cuando ven nuestra insignia y nos tiren la camiseta como hace varios años, y terminen una vez más pasándonos por encima. Cómo no les vamos a poder ganar ahora, si tienen la cagada en su ídem de equipo. Por la cresta, parece que es ahora o nunca. Cálmate, Patricio. Si el año pasado en octubre estabas diciendo lo mismo, que ahora sí, que se rompía la maldición, que bla bla bla. ¿Y qué pasó? Lo mismo de siempre pos, huevón. Nos tiraron la camiseta y nos ganaron. Pero este clásico es diferente, venimos con más seguridad ahora, aunque también venimos más cansados. Puta, parece que no juega Pinilla. Sería lindo que les hiciera una pepa al final del partido, y de chilena. O un penal (penal penal, no como los que les regalan alrededor del globo a los equipos de blanco) y que lo patee Jhonny. Puta que sería lindo ganarles así, como en el 2011. Aunque igual estaría bueno darles un baile como en el 2000, reírnos en la cara de esos amargos y sepultarlos un poco más. Pero si perdemos, ay si perdemos. Vamos a tener que aguantarnos a todos esos huevones que han estado callados estas últimas semanas, argumentando que son grandes, que ya no damos para clásico, que no vale la pena seguir queriendo imitarlos, y más bla bla bla. Son un plomo, ojalá se enfermen y falten a la pega el lunes todos esos si perdemos. Cálmate, Patricio. Si la culpa no es de ellos. La culpa es de la prensa, que los viene tratando mal y haciendo que les crezca el amor propio. Puta la huevá, yo jugaría sin Jarita. Pondría al brasileño para que los agarre a patadas un rato. Ojalá Jhonny esté concentrado y al árbitro de mierda no se le ocurra regalarles algo. Porque así es la única forma que nos puedan ganar. Siempre lo mismo con este equipo. El poder y la justicia los salva aun cuando no merecen nada, ¿y quién caga siempre? Nosotros. Nosotros los que estuvimos veinticinco años sin ser campeón, que jugamos en los potreros, que nunca hemos jugado una final de Copa Libertadores. Eso somos nosotros para ellos. Una piedrita en el bototo, que no alcanza a molestarles pero que inexplicablemente llama gran parte de su atención. Porque para qué vamos a negar que no viven sin nosotros, si en Bolivia de visitantes fueron a cantar contra la U. Si llenan su recinto solo cuando jugamos nosotros. Si cada vez que salen campeones empiezan a cantar esa tonterita de que “el chuncho no lo puede creer”. Como si nosotros no supiéramos que toda la vida se les ha ayudado. Cálmate, Patricio. En una de esas este partido es diferente y por fin les ganamos. ¿Gol a último minuto o baile? No sé qué prefiero, pero me basta con ganarlo. Uno a cero, mil a cero, da igual. Ganar es lo que importa. Aparte los eclesiásticos vienen encumbrados. Puta que juegan feo, pero ganan. Va a estar bueno ese clásico. Porque ese sí que es clásico, no como este invento de la prensa. Cálmate, Patricio. Aparte la prensa siempre ha trabajado en función de ellos. Nunca dijeron nada sobre los goles offside, pero a nosotros nos crucifican altiro si ganamos con algún penal dudoso. Tanto les importamos que todavía me reclaman por el penal contra O’higgins o el de Marcelo Salas en El Salvador. Parece mentira el dolor que les genera que salgamos campeones. Si esa porquería del “campeón hay uno solo” lo cantan convencidos de que hay uno solo. Pero no. El campeón cambia casi siempre. Capaz que este año nos toque a nosotros, o a los de San Carlos. Pero ellos van a seguir ilusionándose con que son los únicos. Esa soberbia es inentendible. Pero filo, que vivan así, amargos como siempre. El domingo veremos. Ojalá que a las dos de la tarde el panorama sea mejor que el último partido contra ellos. Con que ganemos me basta, la puta madre. Cálmate, Patricio.

 

Nacho Márquez | Radio AzulChile.cl