Capítulo 12: “Fortuna: borracha y antojadiza”

El “Germán Becker” de Temuco trae buenos recuerdos. El miércoles 8 de mayo de 2013, sobre el césped de la Araucanía, la U levantaba la Copa Chile tras vencer 2 – 1 en un reñido partido al equipo de Frozen, catoliquita. Aquél fue el único título que levantó el argentino Darío Franco. Aquella jornada será imborrable para quienes tuvimos la suerte de estar esa noche en el Sur. Al otro día, y después de dos noches en el bus de Acoplados Walter -imagine usted-, había que llegar a Santiago a laburar. Cosas del fútbol.

El domingo nuevamente la U salió a buscar los tres puntos en Temuco. Esta vez no por una copa, ni por un título. La verdad por delante, salir a pelear la penúltima fecha del torneo sólo por un cupo en Sudamericana es mediocre para esta camiseta, tanto por su historia como por los palos verdes gastados en refuerzos esta temporada. Qué le vamos a hacer. La hinchada nuevamente se hizo presente, pese a la lluvia, pese a todo.

Temprano empezaron las emociones. No iban ni seis minutos, y ya Zacaría avisaba con un tiro que dio en el palo. Dos minutos después, y luego de una jugada confusa, Mora marcó el 1 – 0 para la U. Gol de goleador. Si no hubiese sido por las lesiones, quizás el 9 de la U, por entrega, estaría entre los artilleros del torneo.

Al 18’, el mejor de la U este torneo, y como dice Johnny el mejor refuerzo de la U en cinco años, marcó el segundo para los azules, con tiró cruzado que venció al meta Marín. No sería lo último de Jonathan Zacaría en el partido, desgraciadamente.

Anecdótico, por suerte, el penal errado por la Gata Fernández terminando el primer tiempo.

La lluvia, comparsa típica de la Araucania, comenzó a caer. La pelota corre más rápido. A veces, el talento se humedece más de la cuenta. Los “patitas con sangre” entran en su salsa. El partido se ensució un poco, se puso áspero. Y pasó lo inexorable: el mejor, el zurdo Zacaría, toma la pelota por la banda derecha, mira el balón como un niño estudioso mira su libro, y no advierte que Lezcano viene de frente como jugador de fútbol, sí… pero de fútbol americano. Nunca sabremos si su objetivo era la pelota o la pierna del jugador azul. Lo que sí sabemos es que venía con sangre en el ojo por una falta que recibió, del mismo Jonathan, en el primer tiempo. Los malos, los pata sucia, son así: su revancha es una venganza que termina mal. La pierna del mejor de la U se partió en dos. Si pensábamos que este año era malo, olvídese después de aquella tragedia. Un desastre de cabo a rabo, sobretodo desde el ámbito dirigencial, cuyas malas decisiones y la mala fortuna en sus apuestas, nos tienen hoy en la medianía de la tabla de posiciones, pese al trabajo de Víctor Hugo y Luis Musri.

Felipe Mora, en el 89’, cerró el partido con un soberbio remate cruzado. 3 – 0 a favor de la U. La grata noticia es que volvió el goleador.

Pero el triunfo fue amargo. Pasó lo mismo que al conejo Ubilla el torneo pasado. ¿Nos habrá meado un gato? ¿Murió una gitana envenenada? Sancho Panza, el leal escudero del Quijote, dice que “Fortuna es una mujer borracha y antojadiza, y sobretodo ciega, y, así, no ve lo que hace, ni sabe a quién derriba ni a quién ensalza”. Con el respeto de los “audientes”, Fortuna es una hija de puta. Pero hay que darle. Quedan tres puntos. Deben quedar en casa por respeto a la gente azul que deja todo por ver a los azules.

JC de La 17 en el Aire