Columna: No nos den por muertos

El partido con Palestino era una difícil valla para el equipo de Lasarte, tanto por lo que es el equipo árabe en la actualidad, especialmente del buen partido de la semana pasada ante Cobresal, y por las dudas que viene arrastrando Universidad de Chile a lo largo de la presente temporada.

A mi juicio la “U” no hizo un mal partido: partió con una línea de cuatro, con Matías Corujo, Osvaldo Gonzalez, Cristian Suárez y Pepe Rojas, en la contención Sebastián Martínez y Gonzalo Espinoza, aunque este un poco más “suelto”, y de enganche puso a Gustavo Lorenzetti, dejando en la delantera una línea de tres con Luis Pinilla, Gustavo Canales y Patricio Rubio, claro que dejando a Canales que se enganchara más con Lorenzetti, formando entonces a ratos un cuadrado entres estos dos últimos y los delanteros.

 

Después del empate parcial de Palestino 1 a 1, el esquema se modificó a un 3-3-1-3, subiendo a Corujo a volantear por la derecha, y dejando solo tres en el fondo. Sin embargo el equipo se veía muy tieso, los de contención quitaban poco o nada y Lorenzetti debía bajar mucho a buscar la pelota, ya que esta no le llegaba nunca cómoda, y además los hombres de la delantera estaban muy estáticos. Sin embargo, en una de esas “bajadas” del “Duende”, pudo tener una pelota dominada para meter un pase frontal a Pinilla, para que este anotara el segundo gol e irse en ventaja parcial al término del primer tiempo.

 

Hasta ahí Palestino había sido un rival que si bien no era dominado por los azules, tampoco llegaba con peligro al arco de Herrera, salvo un tito libre de Cortés, que fue manoteado al córner por el arquero azul y desde ahí salió el primer gol tricolor, y casi al final otro manotazo de portero ante tiro de Valenzuela.

 

En el segundo tiempo se esperaba un cambio de actitud, que permitiera aumentar la ventaja, pero al minuto de juego Riquelme anota el empate 2 a 2, aprovechando un rebote en el área después que la defensa no pudiera despejar, a través de dos cabezazos en el a´rea un centro que salió desde la derecha del ataque palestinista, ante una marcación a distancia de Pepe Rojas.

 

A estas alturas el esquema era el mismo 3-3-1-3, y a ratos la contención quedaba solo a cargo de Espinoza, ya que Martínez se iba por la izquierda y Corujo por la derecha, casi en una misma línea con Lorenzetti, quedando entonces cuando atacaban los azules en 3-1-3-3. Sin embargo, no todos volvían al mismo ritmo, y en uno de esos contragolpes de Palestino, Espinoza queda solo recibiendo a los rivales, comete un foul contra el jugador Zacarías y el árbitro le saca la segunda amarilla motivando su salida de la cancha. Esto produjo otra variación, pero en nombres no en esquema: Martínez queda en contención y Renato Gonzalez, que había entrado por Patricio Rubio, pasa de puntero izquierdo neto, con mucho más despliegue que el titular.

 

Parecía que la “U” obtendría premio a esta búsqueda, pero en una pelota perdida en el mediocampo en forma indolente por Canales, surge el 2-3 para los árabes. Hasta aquí la derrota era injusta, porque Palestino no era mejor que los azules, pero jugaban más coordinadamente. Por el otro lado, había mucha pérdida de balones en forma no forzada, lo que encrispaba los ánimos y dejaba a la defensa en desventaja ante los ataques adversarios.

La “U” hace otro cambio, entra Francisco Castro y sale el juvenil Pinilla, pero sobre la misma Suárez comete una mano ingenua en el área y Cortés anota el 2-4 para Palestino desde los doce pasos. Hasta aquí no había cómo pensar en revertir un resultado tan adverso, más aún cuando a los pocos instantes González comete otra falta penal, quizás no tan clara como la anterior, pero producto también de una actitud un poco “sobrada” ante el jugador tricolor quien le “aviva” una pelota que el defensor azul estaba dejando salir. Afortunadamente para los intereses laicos Riquelme al cobrar la pena máxima le pega mal al balón, el que termina estrellándose en el vertical derecho.

 

De aquí en adelante se vio otra “U”, con el miso esquema pero con otra actitud de los jugadores, pese a que seguía cometiendo errores en la salida, Suárez se encarga de borrar su error del penal, anotando el descuento gracias a un cabezazo después de un tiro libre enviado por Renato González. Después se vienen los ataques estudiantiles, con mucha garra, por ejemplo una pelota que porfía Martínez en el medio campo, la entrega a este mismo González quien hace un carrerón por la izquierda y la pelota sale apenas desviada del arco defendido por Luis Marín. Luego entra Leandro Benegas por Lorenzetti y, adivinen qué… en la primera jugada de Benegas, cabecea un centro de Renato González (de nuevo) y logra el empate que a esas alturas era lo más justo de acuerdo con lo que se había hecho en la cancha.

 

Después de eso, en los diez minutos que restaban, la “U” se fue encima, sin desesperarse, y así fue como tuvo el triunfo en un cabezazo en el área chica, en una mala definición de Benegas después de una muy buena jugada asociada y solo instantes antes del pitazo final en un carrerón por la derecha de Castro que fusila a Marín y este despeja con los pies.

 

A mi juicio fue un partido correcto, no fue un mal partido, el equipo mostró un funcionamiento, pero lamentablemente son las individualidades las que andan, creo, “al debe”:

 

  • Gonzalo Espinoza desordenó el mediocampo y quitó muy pocas pelotas, obligando a Lorenzetti a bajar en forma excesiva a buscarla. Y sus excesivas faltas dejaron al equipo con un jugador menos, justo cuando debían afirmarse en el campo e ir por la ventaja.
  • Patricio Rubio hoy no jugó. No hizo nada.
  • Gustavo Canales durante largos pasajes pecó de una indolencia enfermante. Una pelota perdida por él significó el tercer gol de Palestino.
  • Suárez y Osvaldo González cometen sendos penales, indiscutibles y absurdos, curiosamente ingenuos.

 

Dicho esto, no veo culpa en Lasarte en el partido de hoy, no lo vi tirar las líneas atrás, obviamente mientras estuvo en ventaja, y no es culpa de él el tan bajo rendimiento de algunos de los jugadores, Afortunadamente hay otros con rendimiento alto, como Martínez, Renato Gonzalez y Corujo, que desordenado y todo, sirve para preocupar a las defensas rivales. Sí es culpa de Lasarte insistir en Rubio, por ejemplo. Benegas estuvo 10 minutos en cancha y su desempeño fue muy superior a lo hecho por Rubio en los otros 80 minutos.

Por Luis Miguel Retamales