Del origen a la fecha

La vida parece empecinada en darnos un momento de calma, de reflexión, de reconexión y de reconstrucción. Hoy por hoy nos hemos visto obligados a retraernos y a realizar diferentes ejercicios mentales. Sin lugar a dudas, el ejercicio favorito del ser humano es recordar; fechas, momentos, lugares, sabores, lo que sea. Dentro del encierro al que nos ha invitado la pandemia, son numerosas las sorpresas virtuales que nos hemos llevado, pero por lejos, la que más me detengo a ver es la campaña del equipo azul del 94. Ese que es el título más importante, aunque deportivamente no signifique tanto. El cierre de un proceso largo, con muchos momentos agraces como siempre en la vida nos ha tocado a los de color azul. Campaña que nos vuelve a encantar con la mística de la U, eso que siempre decimos que es tan propio. El amor por la camiseta, la pasión con la que se hacen las cosas, eso que profesamos donde quiera que vayamos, sea en la cancha o en un asado familiar donde esos primos medios lejanos llegan a hinchar con el falso amor por el equipo rival.

Si quisiéramos hacer una conexión, probablemente debamos viajar allá “do remonta la verdad”, a los orígenes. En el Instituto Nacional, cuna de grandes nombres de nuestro país, estuvo la semilla de lo que hoy conocemos como el equipo de nuestros amores. De ahí, los internos del “Nacional” pasaron a formar el Internado Nacional Barros Arana y surge el Internado F.C., que será clave en el proceso fundacional y que se coronó campeón de la Liga Arturo Prat. Saltando en la línea del tiempo llegamos al 25 de marzo de 1911, cuando se decide crear una rama “universitaria” del Internado F.C., ya que sus ex alumnos querían seguir ligados al colegio; una cuestión de espíritu, como siempre. Sería este el equipo que sentaría las bases para la posterior unificación de equipos de fútbol de la Universidad de Chile, la cual ocurriría el 24 de mayo de 1927, fecha que se ha ido estableciendo como el aniversario único de la U debido a un proceso ejecutado desde arriba por los usurpadores de la historia: Azul Azul SA. Ese día se fusionan el Club Náutico, el Club Atlético Universitario, la Federación Universitaria de Deportes (tres equipos dentro de la Universidad) y el Internado F.C. para dar vida al Club Universitario de Deportes, el que después recibiría más apoyo de la “Casa de Bello”, como el uso del nombre, la afiliación automática de los estudiantes al carácter de socios del equipo de fútbol y la sincronía de los símbolos. A pesar de todos estos datos, queda en el aire la discusión por la fecha oficial, ya que algunos reconocen el origen de la U como su fundación, mientras que otros se inclinan por el fin del proceso de formación. Sin ir más lejos, distintas publicaciones oficiales no coinciden en la fecha.

Queda, finalmente, a criterio de cada hincha el día de cumpleaños que va a celebrar. Yo, por mi parte, vuelvo al origen, al génesis, a marzo de 1911. Es ahí donde comenzamos a escribir la historia, la que algún día nos hará encontrarnos de frente con el fracaso, pero también con el éxito y con el amor. Si hubiera sabido don Carlos Fanta y esos muchachos que estudiaban frente a la Quinta Normal todo lo que sus esfuerzos traerían, volverían a escribir la historia de la misma forma, con el mismo amor de entonces. ¿Qué debemos hacer con quienes intentan apropiarse de la historia del Club de nuestros amores? Para comenzar, denunciarlos como meros mercaderes de la memoria y la emoción; todas estas discusiones que llevamos en el seno de la hinchada, a ellos seguro ni les interesan. La decisión de cuál es la verdadera fecha que debe registrarse en todos lados es larga y no se resolverá ahora. Pero el primer paso para ello es recuperar el Club, así lo podríamos decidir nosotros y nosotras, quienes de verdad lo amamos.

 

Nacho Márquez | Radio AzulChile.cl