El gol de Severino

Proseguimos con nuestro homenaje a la U campeona del torneo de ascenso 1989. En esta ocasión, agradecemos al camarada Samuel Ibáñez por hacernos llegar su recuerdo de esa campaña.

Lo recuerdo como si hubiera sido ayer. Foul a Olguín, tiro libre de Fajre que dispara al ángulo, el arquero de Magallanes alcanza a manotear pero deja la pelota en área chica y de la nada irrumpe en negro Vasconcellos para ganarle al central y clavar un cabezazo letal, un gol que vi desde un lugar de esa galería sur del Estadio Nacional colmada de gente.

Debo reconocer que cuando llegó el negro Vasco a la U no le tuve mucha fe, lo miraba como un jugador que venía de vuelta, con lesiones crónicas y con 35 años. Su pasado colocolino la verdad que no pesó mucho para mi, era otra época, algo que los jóvenes hinchas de ahora debiesen imitar.

Con el correr del torneo de ascenso, Severino se afirmó en su puesto y se convirtió en puntal de la campaña. Teníamos un plantel de primera jugando en segunda, era rara la sensación pero era nuestra realidad.

Hasta que llegó ese caluroso sábado de enero del ´90. Si ganábamos a Magallanes quedaríamos listos para volver a primera la siguiente fecha en Curicó. Hay que reconocer que el manojito de claveles fue un digno rival ese año en segunda, fueron el equipo a vencer, se armaron para subir y cada partido con ellos fue apretado.

Pero esa tarde el destino estaba con nosotros. El primer gol de Marcelo Silva fue justo para el trámite del primer tiempo, pero en la segunda fracción el partido se puso parejo, así como nosostros estuvimos a pasos del 2 a 0, ellos también tuvieron varias veces el 1 a 1.

Hasta que llegó ese minuto hermoso. El mencionado foul a Cepillín Olguín, el balazo del enorme Fajre y el frentazo del inmortal Severino. Fue un momento mágico, me abracé con gente que ni conocía, el volver a primera era un premio justo, la segunda división no era nuestro lugar, pero igual supimos acomodarnos a esa realidad con mucha dignidad.

Sin dudas un gran momento en mi vida, todo lo que vino en los años posteriores para la U fue de gran nivel, pero ese salto del negro Vasco no lo olvidaré jamás.