¿Es peor el remedio, que la enfermedad?

¡Hoy la U no juega a nada…! otra vez nosotros los hinchas nos preguntamos, ¿qué está pasando? ¡Qué más puede ocurrir! no sabemos si la enfermedad o el remedio fue peor. Esto enfocado a lo del técnico, se fue Kudelka, llegó Arias y aún no sabemos cuál de los dos es peor. (sin olvidar el pésimo preparador físico que tenemos y los psicólogos deportivos muy incompetentes).

Lamentablemente, para muchos, hoy extrañamos el juego intermitente al ataque de Kudelka, ya que Arias muestra mucho menos fútbol, en los últimos partidos la U se ve muy mal,  en definitiva otra vez el equipo, no tiene ningún sentido  al momento de jugar, se observa un grupo de jugadores que no se saben a qué está jugando, ¡necesitamos urgente!! un diez alimentador de juego y de ocasiones de gol, lamentablemente a Nicolas Oroz, le ha quedado grande la camiseta, y le pesa jugar en el equipo más grande e influyente de Chile. En el juego frente Audax Italiano el bulla mostró una pésima defensa, a pesar de que estaban jugando Vítor y Avendaño ,qué se suponen arreglaría la defensa, pero vimos cómo se equivocaba Vítor, la del defensa es una equivocación inaceptable, creo que lo mejor es colocar a  Carrasco junto con Avendaño y Vittor con este juego que muestra creo que está para la banca, nos urge como equipo, traer un 6 un 10 y un 9 ,hay muchas posibilidades.. pero si un equipo tan grande como la U continúa ratoneando para traer jugadores, creo que el fantasma de la B realmente nos perseguirá y otra vez conoceremos la humillación, esto ocurrirá sí el Polaco y Vargas no se pone las pilas. para traer los tres refuerzos de categoría, qué necesita Universidad de Chile, lamentablemente el juego mostrado en el partido frente a Audax Italiano fue muy pobre y  escuálido, esto hace pensar realmente si el señor Arias es merecedor del puesto de director técnico de la gloriosa.

Esta es una opinión que solo pretende mostrar lo que hay que mejorar y en ese sentido varios jugadores, están pidiendo a gritos que los manden a préstamo.

Con estas líneas me despido atentamente

Daríoazul