Feliz cumpleaños, Doc.

Ciertamente no era una tarea fácil. A veces las feroces páginas de la historia golpean de manera tan irrevocable que afectan ámbitos que en teoría parecen vanos, superfluos. Y por supuesto, dentro de ellos existe uno que es infinitamente más importante que todos los otros. Nos tocan esa fibra que nos remece y que despierta en nosotros las más bajas pasiones y las más oscuras tristezas. Las lamentaciones y los temores nos invaden debido a la incertidumbre del futuro, que de por sí ya es incierto; pero esas preocupaciones se suman y forman una gran nube de desconocimiento y hacen ver el problema mucho más grande, incluso invencible. A nosotros nos pasó exactamente eso: las vicisitudes provocadas por la situación del país nos tenían al borde de la desaparición, con descenso incluido. Es en esos momentos cuando se necesita gente decidida, que pueda poner orden en algo tan significativo para nosotros. No se puede discutir que él llegó con muchas ideas fijas, las cuales pudieron ser un éxito o terminar indefectiblemente en el forzoso olvido. Si hasta dicen que quemó las camisetas de la temporada ‘93 para romper la maldición del cuarto de siglo sin ser campeón. Y le resultó no más. Después de jugar la liguilla de promoción, el club tenía que volver a ser lo que fue.

“Hoy Orozco le da vida a una nueva madrugada/ él confía en sus leones/ en Salah y su gran hinchada” decía una canción de un antiguo casette. Y parece que la confianza fue la clave. Porque de ahí en adelante recuperamos un sitial que nos perteneció 25 años atrás. Nuestras gargantas azules nuevamente se desgarraban al grito de “¡Campeón!” y parecía que se nos venían cielos más azules. El año 1996 en River sufrimos, y él, brindó apoyo a los afectados. Y es que su profesión, sumada al cariño que sentía por la gente de la U (la cual aprobaba su gestión) lo conminaban a hacerlo. Él, que habló de valores al impedir que Cerveza Cristal fuera a principios de los noventa el sponsor de la U (lo cual cambiaría años más tarde).

Lo que vino más adelante es historia conocida, y creo que en las celebraciones, ese tipo de recuerdos deben dejarse de lado. Ojo, señor lector, no le pido que olvide. Le pido que se informe, procese y analice, el Doctor también es humano. Feliz cumpleaños Doctor Orozco, muchas gracias por todo lo que le dio a este club.

 

Nacho Márquez | Radio AzulChile.cl