La marquesina del dirigente: Contra el centenario.

No hay mal que dure 100 años ni cuerpo que lo resista.

El refrán puede leerse exagerado, pero para quienes extrañamos el fútbol chileno puede sonar totalmente acertado. Está claro que la reanudación de las competencias foráneas pudieron ser un buen paliativo. Con partidos bastante disputados y otros bien jugados, el fútbol europeo nos dio algo en que entretener la vista en estos periodos de abstinencia local. Y vamos, siendo sincero no todos los días se ve al FC Barcelona recibir 8 goles.

Ya más de cinco meses han pasado desde la última vez que el fútbol chileno vio acción en competencia, y a pesar que no son un centenario de males, se le acerca bastante en el sentimiento del hincha.

Y desde esta verada, es obvio que volver a empezar siempre es complejo. Lo dijo Joaquín Larrivey, hace una semana en conferencia de prensa “aparte de alguna lesión larga, ninguno ha estado 5 meses sin competencia” Es mucho tiempo para un equipo y plantel profesional.

El retorno azul está pactado para el domingo 30 de agosto a las 16.00 hrs en el Estadio San Carlos de Apoquindo contra el siempre complicado Palestino.

Es muy complejo dilucidar como podrá ser un partido con tanto tiempo de espera, la realidad de los equipos puede ser totalmente diferente a la observada en marzo. Se sabe que Palestino es uno de los mejores cuadros de nuestro torneo en esa actualidad. Con la manija de Luis Jiménez, las muy interesantes pasadas de Soto por derecha (pero que dejan espacios en el ataque zurdo rival) y dos delanteros potentes con mucho despliegue físico como Campos y Benegas. Pero lo peligroso del conjunto de colonia será siempre su andamiaje, un cuadro que estaba fino y era peligroso por un sistema de juego bastante sólido. Jugadores como Cortés y Farías manejan los tiempos y bajo la conducción de Basay han encontrado un gran y regular rendimiento.

Los azules, en cambio, venían de un completo renacer comparados con el año 2019. Con un medio campo que mezclaba juventud y experiencia, pero ante todo con toque y talento: Galani, Montillo, Aránguiz y Moya son buenos jugadores y con buen pie. En la banca Espinoza y Cornejo entregan bemoles pero manteniendo el buen manejo con la redonda.

Las falencias en el ataque laico vienen por la falta de variantes en delantera. Zacaría entrega una versión más abierta, pero Guerra, Henrríquez y Larrivey son delanteros de área (Guerra más media punto que los otros dos). En partidos cerrados se necesita un abrelatas. La ofensiva de la U depende mucho de los laterales Coliqueo y Rodríguez para aumentar su peso y ampliar el campo. El problema es el retorno a posiciones defensivas, en especial por la espalda del capitán.

No deja de ser anecdótico que el primer rival de la U en este retorno a la competencia post pandemia Covid-19, sea un cuadro que cumple 100 años de existencia en este agosto. El elenco de colonia ha sido un real aporte al desarrollo del fútbol nacional, arraigado en varios corazones que no son necesariamente hinchas tricolores. El último título de primera división de los paisanos se encuentra en el año 1978, con estandartes en ambas áreas: Figueroa en la propia y Fabbiani en la rival.

Después de tanto tiempo sin competencia nacional, regresar contra un rival centenario es un aliciente para el retorno a las canchas. Las ansias en jugadores e hinchas son enormes, esperando ver y entregar un partido a la altura.

@avalenzuelapi