La marquesina del dirigente: El límite.

Universidad de Chile nuevamente se fue a negro y regresa con 0 punto en el bolsillo desde el periplo a Antofagasta.

Él y la hincha azul deben estar profundamente decepcionados y, como hace un tiempo, hay razones suficientes para albergar ese sentimiento. Esto ya que el triunfo del conjunto puma fue totalmente inapelable, pues haciendo un juego directo y sencillo complicó de sobre manera al cuadro laico.  A ese juego directo de reagrupación como equipo corto en campo propio, intensidad en la recuperación y balones buscando la velocidad de sus punteros. La U no tuvo respuesta real alguna.

La banca azul parecía totalmente desencajada, sin posibilidad de entregar una solución a lo que se venia en a cancha. Nuevamente, como en el estadio Nacional contra La Serena, daba la sensación que a Universidad de Chile le sobraban volantes y le faltaban delanteros. Este hecho se acentuaba cuando Antofagasta cedía el balón a la visita, en los píes de los universitarios la esférica se mueve en una parsimonia exasperante, es un equipo que se mueve lento, muy lento y sobre todo en extremo predecible. Esto último parecer ser incorregible, porque los caminos al gol de los azules son conocidos por todos los equipos de primera división: alguna genialidad de Montilo, el oportunismo de Larrivey, quizás una subida de algún lateral y por último un remate de Espinoza. No hay más, de hecho la lista de jugadores de la U roja en el pecho que han anotado en el torneo es considerablemente pequeña.

Parece que Universidad de Chile es totalmente incapaz de ganar a los equipos de la parte alta de la tabla, pasó con Antofagasta y antes con Unión Española y Universidad Católica. Las sendas derrotas en esos 3 partidos lazan una llamada de alerta que es imposible de obviar para un equipo que apunta a lo más alto del torneo nacional. Solo con Unión La Calera se pudo obtener un triunfo.

Las diferencias de niveles son notorias, para agregar más pelos a esta sopa puedo decir que no se le ganó ni a Palestino, Everton ni Colo-Colo. No solo eso, a ninguno se le superó en el juego.

La realidad de la U es preocupante, posiblemente el equipo no pase sustos con el descenso, pero jugando así peleará nada arriba en la tabla, incluso da la sensación que con otro fixture que no hubiese permitido agarrar puntos contra equipos más débiles, Universidad de Chile lo estaría pasando mal y jugando con mucha presión al termino de la primera rueda. En materia de juego, los laicos llegan al límite que no puede superar con rivales de mejor desempeño y mejores credenciales.

Al equipo le penan variantes, las salidas de Zacarias y Rojas más las lesiones de Lobos y Aranguiz le quitan peso ofensivo al equipo, sumado a velocidad y amplitud de campo. Los refuerzos deben llegar, pero si Brandon Cortés confirma su participación en el equipo mágico será una total apuesta por un jugador muy joven que no tienen un partido completo en primera división.

En ese punto, a la U también le falta un marcador de punta izquierdo, para tener un sustituto a Coliqueo o quien le permita subir un poco en la banda. Cuesta creer que aun la dirigencia azul no se contacte con Miiko Albornoz, un lateral serio, con buen cabezazo, remate de media distancia y un potencial físico muy por sobre la media de la competencia local, además es chileno y está libre.

Los próximos partidos asoman decisivos para el futuro de Caputto, hemos de esperar que los resultados le den el soporte que, al parecer, ahora escasea.

@avalenzuelapi