La U arrasó con Cobresal a dos fechas del final

Una Universidad de Chile intratable se vio esta tarde-noche en los pastos del Nacional. El cuadro azul se aprovechó de la permeabilidad y discreto nivel de Cobresal para endosarle un rotundo 4 a 0. El cuadro mágico es el nuevo y exclusivo puntero del torneo de clausura, a la espera de lo que hagan Colo Colo y Deportes Iquique.

La U fue una aplanadora, el adjetivo le viene como anillo al dedo para poder retratar y describir lo que vimos en el Estadio Nacional. 4 a 0 categórico e inapelable frente a un rival que parece estar condenado a descender a la serie B del fútbol nacional. Noche perfecta para los azules por donde se le mire.

El elenco de Angel Hoyos comenzó desde el minuto 1 con un ritmo frenético y contundente. Esa actitud trajo como consecuencia la apertura del marcador recién en el minuto 2, gracias a un furibundo tiro arrastrado de Gonzalo Espinoza (la figura del partido), generando la algarabía de las huestes azules, que llegaron en masa al estadio, logrando una convocatoria de más de 38 mil personas.

Siempre se vio cómoda y tranquila la U en la cancha, en ningún momento se vio amenazada dicha ventaja, en todas sus líneas se vieron rendimientos altos, ayudado también por la paupérrima presentación del conjunto minero, un equipo muy lejano a aquél que consiguió su primera estrella en el año 2015.

Por lo mismo, no fue sorpresa para nadie que los azules se pusieran 2 a 0. Gran jugada entre Beausejour y Mora, siendo el moreno lateral el que batiera al meta Cuerdo con un tiro rasante y fuerte, logrando también su primer gol con la camiseta del León…todo era fiesta y abrazos en las galerías del Nacional, a esa altura ya nadie dudaba que la U alcanzaba la punta del torneo en exclusiva.

El 3 a 0 llegó de la misma forma, tras una seguidilla de llegadas donde se perdonaba una y otra vez al equipo de El Salvador, el cabezazo de Matías Rodríguez tras centro de Espinoza llegó a coronar un estupendo primer tiempo azul, sin puntos bajos. De ahí en más, se estuvo cerca del cuarto gol más cinco veces, dejando la sensación que se le estaba “haciendo precio” al rival.

En el segundo tiempo, la U sacó el pie del acelerador y decidió administrar la ventaja con tranquilidad. Los albinaranjas intentaron descontar, pero siempre encontraron oposición en la defensa bullanguera, como también una falta de pericia terrible. Se dice que la venganza es un plato que se come frío, y lo ocurrido esta noche puede entenderse con una especie de “vuelta de mano” de la tragedia acontencida al revés en 1988.

Pero faltaba la guinda de la torta. Eran muchos los goles que había errado Felipe Mora y todo hacía pensar que el goleador del torneo estaba con la pólvora mojada…pero no fue así, gran centro de Pizarro en un corner para que el “Guaje chileno” finiquitara como nos tiene acostumbrados, con categoría y sangre fría.

Quedan dos vallas, solo un par de estaciones para alcanzar la gloria y todo hace presagiar que la U luchará hasta el último partido por ser campeón. A esperar que los resultados en otros partidos nos acompañen y quién sabe si esta es la semana para tomar la punta y no soltarla más.