La U campeón 2017: Una historia de fe

Angel Guillermo Hoyos, “El Salvador azul”, no lo dudó y eligió como destino, recalar en el cuadro mágico, en nuestra querida, amada y gloriosa Universidad de Chile. El profe Hoyos tomó la gran decisión de su vida, un nuevo desafío, muy difícil por lo demás, la tarea no era nada fácil, había que devolverle la confianza, el amor propio, la seguridad y la fe, a un plantel que estaba golpeado y entristecido.

Vaya como respondió el estratega argentino, llenó a nuestros leones de mucha confianza, él siempre se mantuvo como la roca, con una gran fe, porque es muy creyente. Siempre trabajó, junto a nuestros jugadores azules en silencio, con mucha convicción, pero por sobre todo, con mucha humildad y sencillez, donde radica la clave del éxito.

Aunque, paradoja o no, la clave del éxito en la U; si tuviera que expresarse en un número, sería definitivamente el 9. Antes de la era Hoyos; existió un antes y un después, el equipo no se reconocía a sí mismo, muchas falencias, quedaban al descubierto, en cada uno de sus frentes; pero, con esa cercanía casi paternal de “El Salvador Azul” todo cambiaría, poco a poco, nuestros leones azules, harían propia, la filosofía del cordobés Hoyos.

Corrían las 4 primeras fechas, nuestro equipo, comenzaba a tratar de creer en el DT estudiantil, pero los resultados eran adversos, perdiendo como visita ante Iquique, luego de ganar como local a Temuco, la U de visita cae ante Huachipato y empata con Everton como local, es ahí, donde se marca un hito, en la era Hoyos.

Deja la U, “La Gata” Gastón Fernández; y, siguiendo, la era de fe de Hoyos en la U, de la banca a la titularidad, salta a la cancha un nuevo héroe bíblico: el David azul, el gran delantero Felipe Mora, con la 9 en la espalda.

De aquí en adelante, el nuevo mosquetero azul apodado como “El cazador”; Felipe Mora, más que un delantero, un verdadero hincha azul, mostró ese amor por la U en la cancha, metiendo, guapeando y convirtiendo goles, quien, en el partido del campeonato, saliera lesionado, llorando, por la impotencia de no poder seguir jugando, recordando el llanto del gran arquero de la U Sergio Superman Vargas por amor a la camiseta azul.

Felipe Mora toma las riendas de la delantera azul y no para de marcar goles, uno tras otro, que coincide, con el alza de la U en líneas generales, en su composición de equipo, gracias al silencioso, humilde y gran trabajo del Profe Hoyos, quien levantó el alicaído nivel de muchos jugadores azules, que estaban muy por debajo de su rendimiento normal.

Cabe consignar que la defensa, estaba extraviada, no se entendía y el trabajo de Hoyos rinde frutos, el profe pone calma y quietud a un camarín que no sabía lo que ocurría con ellos.

¿Quién lo iba a decir? Ángel Guillermo Hoyos, D. T. azul, encuentra el equilibrio perfecto, entre armonía y tranquilidad, la U, nuestros leones, se reencuentran poco a poco, con sí mismos, con sus niveles de juego a punto y más.

Felipe Mora, marca en cada partido, el equipo sube el nivel en cada una de sus líneas, la única caída fue el traspié, en San Carlos de Apoquindo, cayendo como forastero, la U supera este mal paso, se recupera y se pone de pie.

Llegamos a la penúltima fecha y el archirrival empata con Antofagasta y la U le gana como visita a O’ Higgins, en Rancagua, por 3 goles a 0, y nuestra vocal mágica, se convirtió en puntera, por primera vez.

Llega la última fecha, la ansiedad, los nervios y el no poder dormir la noche anterior, se apoderó de los hinchas azules, pero toda la bullanguera, que nunca dejó de creer, reafirmó ese noble compromiso de amor desinteresado y de entrega sin igual.

Llegó el gran día, el encuentro decisivo, la U solo dependía de la U y de toda su fiel hinchada, la comunión de amor, una vez más, se demostraba, el león volvía a rugir, el encuentro no sería nada fácil, pero al igual que toda la historia de Universidad de Chile, nada nos ha sido fácil, ni mucho menos regalado, y esta vez, tampoco sería distinto, hay que comprender, que ser hincha de la U, es ser hijo del rigor, como dice un gran dicho: “Si no se sufre, no es la U” “Si no lo sientes, no lo entiendes”.

Mis palabras, también, para el rival de turno, San Luis de Quillota, un rival digno de un partido de definición de campeonato, jugaron de muy buena manera y dicho sea de paso, nos hicieron sufrir de masiado en una de las últimas jugadas del cotejo. El partido fue de meta y ponga, con emociones en las dos áreas, un excelente partido de definición.

El gran Felipe Mora, hizo reventar la garganta, con un estremecedor y ensordecedor grito de gol azul por parte de toda la hinchada del Bulla, se ganó el partido y se obtuvo el campeonato a lo U, sufriendo, diciendo: así es la U, sintiéndonos orgullosos de ser azules y que nada se nos regala.

La U es grande por su gente, quedó demostrado, por tener la más alta asistencia en todo el campeonato y en este partido con un total de 46. 713 almas azules, que fueron testigos de la alegría desbordante de ver a la U campeón, con lágrimas de emoción, alegría y satisfacción de toda la hinchada del león y recordando a todos los azules de corazón que han dejado este mundo pero que desde el más allá alentaron a la U.}

El marco de público finaliza en 13 ¿Número de mala suerte? Para no creer en supertisiones, Felipe Mora camiseta número 9, el goleador de la U y además goleador del torneo de clausura, concluye como máximo anotador del fútbol chileno con 13 goles.

Definir a la U, en su ruta a la cima del fútbol chileno, la clave del éxito, si hay que traducirlo a una cifra, claramente, sería el número 9. Paradoja o no. ¡Juzgue usted!: En la segunda y quinta fecha, del torneo de clausura 2017, la U llegó a estar en la novena posición; en el número 9 de la tabla de posiciones. La hinchada del Bulla, tuvo una semana muy extensa, que para muchos, se volvió una eternidad, a sólo 90 minutos de salir campeón. Si multiplicamos 9 x 2, da como resultado 18, coincidentemente, la nueva estrella azul, el delantero de la U Felipe Mora, jugando con la casaquilla número 9 en la espalda y el Romántico Viajero, nuestra querida, amada y gloriosa Universidad de Chile cumpliendo 90 años de existencia y nuestros grandes jugadores, los leones de la U nos hacen este regalo adelantado de nuestro segundo cumpleaños, el segundo cumpleaños de todo hincha azul el 24 de mayo, el mes de la fundación de nuestra U, en el año 1927.

¡Brindemos camaradas por la Universidad!

¡La U Campeón del Torneo de Clausura 2017!