“Lecciones de 90 minutos”

Gran labor realiza el futbol formativo de Universidad de Chile.

La mayoría de los niños, desde chiquitos quieren ser futbolistas, los padres le comprarán una pelota y seguramente la camiseta del equipo de sus amores, de ahí en más, todo dependerá del pequeño y del apoyo familiar. Porque para ser futbolista, no sólo se debe ser “bueno para la pelota” sino hay que estar dispuestos al sacrificio y la disciplina que la profesión amerita. Comienza desde muy pequeño (Sub 8) hasta que, entre los 16 y 17 años podrían lograr el sueño de llegar al primer equipo.

Y en eso están cuatro jóvenes deportistas, pertenecientes a las escuelas del futbol formativo  de Universidad de Chile, quienes acompañan y aportan como peloteros, cuando la U juega de local.

Marcelo Jélvez (Sub 14) , Ignacio Arqueros (sub 14),  Leonardo Vásquez (sub 14)  y Cristóbal Campos (Sub 16) Son quienes tienen la importante labor de asistir a los jugadores, en el desarrollo del partido. Encontrarse con estos cuatro chicos en cancha, es un verdadero gusto, porque primero, son AZULES desde la cuna y con orgullo hablan de lo que significa para ellos apoyar al primer equipo partido tras partido.

Para Ignacio Arqueros, estar en el estadio cooperando con los jugadores es muy bueno “Como hinchas de la U, ver el partido frente tuyo es lindo, porque los jugadores profesionales son modelos a seguir y generalmente en el fútbol formativo tenemos algún ídolo o referente y el mío es Canales, porque juego en su misma posición.”

Leonardo Vásquez, ya lleva 7 años en la U y ha debido lidiar con las exigencias y sacrificios que la profesión que eligió lo amerita, rechazando inclusos compromisos familiares porque debe entrenar, algo que más que lamentar lo asume con mucha responsabilidad. Para Leonardo, su referente es Marcelo Díaz “Juego en la misma posición que él y encuentro que es un jugador fantástico, un jugador completo”.

Marcelo Jélvez, lleva el mismo nombre de su padre, que muchos recordarán en el arco del cuadro mágico. Nos cuenta que comenzó siendo delantero y que de a poco fue bajando hasta llegar a la portería “Mi referente es Claudio Bravo, lo encuentro un ejemplo a seguir como persona y como jugador, viendo las cosas que ha logrado con tanta humildad y con tanto trabajo son  un modelo que me hace jugar en esta posición.”

Cristóbal Campos, también es arquero  y toma esta colaboración al primer equipo como una oportunidad de aprender “Me gusta estar acá porque vemos a los jugadores que juegan en la misma posición que nosotros, aprendemos cosas nuevas de lo que pueden hacer en la cancha, como se desarrollan en las distintas jugadas, las actitudes que tienen durante el partido y en mi puesto, observo cuando tienen que tomar decisiones, para aplicarlo en mi propio trabajo”.

Durante los partidos, mientras la hinchada se preocupa de alentar y los jugadores del marcador, este grupo de muchachos va absorbiendo todo lo que les podría servir en su propio juego. Sin darse cuenta, Canales, “Pepe” Rojas, Matías Rodríguez, Johnny Herrera, así como los otros miembros del plantel, actúan como profesores y van entregando una lección de 90 minutos, todos los fines de semana.

Por Romina Muni