Opinión: Colores v/s dinero

A nivel mundial, es sabido que los equipos mantienen a lo largo de su historia una identidad en cuanto a tradiciones, fechas importantes, pero principalmente, los colores. La U no ha quedado ajena a este fenómeno, pero en los colores está dejando mucho que desear. Es aquí cuando los intereses económicos e “innovaciones” de ciertos responsables, se superponen con los colores y con la historia del club.

Para quienes somos hinchas y nos hemos impregnado de este club, sabemos que histórica y tradicionalmente los colores son el azul y blanco, independiente de que la camiseta alternativa se use en contadas ocasiones, son los colores que siempre nos han identificado, más allá de que el blanco sea el titular del clásico rival (cosa que discrepo, porque el clásico rival es la Universidad Católica). Retrocediendo el tiempo, hasta principios de los años 2000, una camiseta roja con mangas azules era el primer atisbo de que la identificación del club con sus tradiciones se podría ir perdiendo, pasó el tiempo y volvimos al blanco, hasta el 2005 y esto duró hasta el 2010 con camisetas color rojo, y la identidad nuevamente se ve estropeada, quizás por caprichos, innovaciones o alguna otra idea.

Si hacemos un recuento de todas las camisetas que hemos tenido, han sido diversos diseños, sponsors, marcas deportivas, etc., todas confluyen en que tienen la U en el pecho, esa que lucimos con orgullo y no sólo un día en especial, somos los que sufrimos, cantamos, alentamos, celebramos los goles, lloramos cuando es necesario a manera de desahogarnos, si bien (y a opinión muy personal) hay diseños que me han decepcionado, como la camiseta amarillo flúor, la camiseta blanca con ribetes naranja, celeste y ese gris que carece de representatividad alguna, me han hecho un poco más frío y cauto a la hora de querer comprar indumentaria de la U.

Eso no significará que sea más o menos hincha, los verdaderos hinchas, los que estamos domingo a domingo podremos tener una, dos o muchas camisetas del equipo, pero puedo dar fe de que la mayoría no es la última, no es la alternativa, sino que es la azul, esa que te enseñaron cuando eras un chuncho nuevo, esa que te heredó tu viejo, tu abuelo, familiar o algún amigo de tus papás y da lo mismo el año, porque a diferencia de quienes ven en esto como una oportunidad de demostrar que tienen el poder adquisitivo y llegar al estadio con la novedad (a veces las escalas de prioridades están trastocadas y prefieren tener la última camiseta por sobre otras cosas) los que somos más enamorados de los colores, y como mencioné en algunas líneas anteriores, nos da igual la camiseta, el amor por el equipo es más grande que cualquier camiseta que quieras y/o puedas tener.

Ya se ha lanzado la nueva indumentaria, de la cual discrepo rotundamente en los colores “alternativos” que se le han asignado, sólo espero que la gente encargada de esto pueda darse cuenta de que el dinero no puede ensuciar la insignia, la cual no se mancha, ni los colores se tiñen, siempre hemos sido AZULES de camiseta titular Y BLANCOS como camisetas alternativas.

Por Cristóbal Arias Zamorano