Opinión: ¿Es la “U” más importante que nuestra propia selección nacional?

‘Sólo me importa la “U”’…, “No estoy ni ahí con la roja, me interesa sólo el azul”…, “Cómo se extraña ver a la “U” en la cancha…”, “Qué ‘lata’ un fin de semana sin la “U” jugando por los puntos…”

Estas frases, que ya son casi una costumbre o expresiones que se hacen habituales cada vez que es interrumpido el campeonato local para dar paso a las llamadas “fechas Fifa”, sea para compromisos oficiales o para dar espacio a partidos amistosos, las leemos y escuchamos durante esos días, y cada vez con más frecuencia, entre quienes somos 100% de la U. ¿Hay algún ‘pecado’ envuelto en ese sentimiento? Claro que no. ¿Es poco ‘patriota’ quien así piensa? Obviamente no lo es.

Hay de todo un poco envuelto en aquellas palabras. Antes que todo, la confirmación de que el sentimiento por estos colores es capaz de traspasar incluso el de todo lo que envuelven los que representan futbolísticamente al país. Por otra parte, la irrupción de la ‘farándula mediática’ durante los días en que se preparan los partidos del representativo nacional, iniciada con la misma salida desde sus clubes de los jugadores que vienen desde el extranjero – fotos publicadas por ellos mismos en sus cuentas Instagram® de por medio – sus llegadas en calidad de ‘rock stars’ al aeropuerto; lo que hacen o dejan de hacer en sus horas libres; la presencia, como una figura más dentro del lugar de concentración, de uno o más ‘estilistas capilares’ (más comúnmente conocidos como peluqueros)  para ‘preparar el look’ de la mayoría de ellos; la irrupción de un estilo que intenta ser más relajado en las notas que informan de lo que pasa ‘detrás del portón de Pinto Durán’ y que de fútbol aportan nada; la presencia en cámara o al micrófono de personas que antes nunca estuvieron siquiera relacionados o vinculadas con el fútbol; los excesos comunicacionales (‘piscinazos’ de reporteros en los hoteles de concentración o filtración a medias de cuestiones internas entre los equipos viajeros de los diferentes medios); hacen que de fútbol, estricta y rigurosamente, lo que circunda el ‘ambiente de selección’ sea una verdadera fomedad. En tercer lugar, porque teniendo en cuenta que la gran mayoría de quienes conforman el equipo no juegan actualmente en la liga local, la escasa nómina de jugadores de equipos nacionales transforma ese hecho en una disputa absurda entre los que defienden a los convocados de sus equipos y atacan, cuestionan o ‘ningunean’ a los de los otros. Afloran los ‘hinchismos desmedidos’ y quedan de manifiesto los sesgos de los que agitan mediáticamente tales discrepancias, procurando llevar agua a sus propios molinos. Una verdadera ´lata’ realmente.

El problema mayor, es que esto ocurre en medio de un ambiente en el que los azules venimos hablando y ocupándonos de nuestra realidad, con todo lo bueno y lo malo que en ella sucede, de nuestra realidad de juego, de nuestra posición en la tabla y las expectativas que de ella surgen. En esta última ocasión además, se interrumpió todo justo después de un ‘superclásico’, con toda la adrenalina que envolvió a aquel partido. Es decir, la presencia de esta última fecha de receso de la competición nacional, fue un verdadero frenazo brusco para a quienes nos importa a diario la “U”. Agréguenle a eso que el regreso del equipo a las canchas será de visita, sin nuestra gente en las graderías, y en un día y horario re-programado para incomodidad de mucha gente.

¿ Y así quieren que nos interese este proceso de selección?. No hay caso. Eso resulta cada vez más ajeno a lo que a los azules nos llama la atención cotidianamente. Y tranquilos quienes así pensamos. No hay ninguna culpa que acarrear. Nadie puede ser considerado ‘antipatriota’ por ello. La esencia del fútbol no está en la gran cantidad de elementos externos, ajenos y oportunistas que se incorporan a todo lo que circunda el ambiente de selección. Es lamentable, pero es la pura verdad: la azul importa más.

Por Jaime Aguirre de 100% Azules

Comentarios

  1. Al menos para mi la U siempre sera mi prioridad y ni cagando la dejaria por la selección