Opinión: La U que siempre quisimos ver

Revisa la opinión que deja Romina Jorquera tras el Clásico Universitario de anoche.

Azul Azul ha sabido tomar en este largo periodo de concesionaria buenas y malas decisiones para la institución, aciertos como el de Sampaoli, anteriormente con Markarián, Pelusso y últimamente a pesar de un 2015 insípido, Martín Lasarte hizo un buen trabajo. Después de la pésima apuesta por Sebastián Beccacece, tomaron el fierro caliente 3 estandartes azules para poder revertir esto o por lo menos  realizar el intento de convencer al plantel que no están en cualquier equipo y acá al final de cada partido se entrega todo. Al parecer luego de varios partidos incluyendo clásicos perdidos previos, se dieron cuenta después de un 2-0 en contra y luego de perder todos los mano a mano con Universidad Católica en el año, que debían meter, intentar triangular y lo más importante de todo pegarle al arco, qué triste tener que escribir algo así porque lamentablemente este grupo de jugadores ni eso hacía últimamente, llegar al arco.

En la otra vereda, Mario Salas encontró al parecer el equipo que siempre intentó alinear en católica, sumado al nivel superlativo de un jugador que siempre fue ocupado como parche en vez de entregar alguna solución como fue alguna vez José Pedro Fuenzalida, es un equipo de no muy grandes nombres pero se acoplan y les está funcionando todo este 2016, sacándose la presión y maldición de lo que todos ya sabemos. Entrando en materia  táctica y cómo se desarrolló el juego, VH Castañeda sorprendió desde el minuto uno a los pupilos del comandante con una presión en todas las líneas, no dejando a la UC hacer dos pases seguidos tapando las bandas de Magnasco y Parot en gran parte del match.

El casi 70% de posesión del primer tiempo a favor de la U, da la respuesta a lo explicado, cortando circuitos del medio campo cruzado dónde Carreño y Fuentes se preocuparon más de Fernández, que de Matías Rodríguez con Schultz, que por derecha iniciaron jugadas bastante interesantes dejando a Contreras como buen “back up” si llegaba algún balón para Noir y no dejarlo arrancar. Castañeda leyó bien el juego y eso se notó en el primer tiempo que fue casi perfecto. Dejar a Rodríguez como volante por derecha fue vital, hizo mucho daño y Parot no sabía cómo manejar su bando llevándolo como siempre a la desesperación teniendo la amarilla correspondiente junto con Lanaro quién estaba como defensa por el mismo lado.

Lamentablemente para las ambiciones azules se desmoronó el dibujo táctico al lesionarse Zacarías (de muy buen partido) junto a Beausejeour, y el lado izquierdo desapareció, debilitándose de tal forma que el cuadro de la franja empató sin problemas más la ayuda de nuestra peor contratación en años Christian Vilches. Todo lo que pasa actualmente en el equipo laico forma parte de tantas aristas pero por sobre todo a lo que se ha dicho reiterativamente, este es un plantel muy mal conformado, mal preparado y lo peor de todo con refuerzos de alto nivel que vinieron a vacacionar o a que los expulsen para dejar a tu equipo fuera de una llave importante nada más ni nada menos que con tu clásico rival.

Para tomar atención: Los refuerzos más silenciosos son los que más han rendido como De Paul, Schultz, Mora hasta Contreras, por otra parte se hace urgente una refundación comenzando por el presidente del club que es tanto el poder que tiene, que nadie le dice lo mal que lo está haciendo dando un paso al costado para alguien que tenga mejor visión deportiva, liderazgo y por sobre todo con raciocinio  en la toma de decisiones. Agradezco la valentía y rebeldía de querer impregnar a fuego la historia del club que es lo mostrado por los hermanos Castañeda y Scooby, pero desde Enero hay que contratar a un entrenador con más experiencia, más pergaminos, que eleve al romántico viajero al lugar el cual nunca debió salir.

Por Romina Jorquera