Opinión: Sin lugar para los débiles

Desde tiempos inmemorables, la hinchada de la Universidad de Chile ha sido distinta, posee una mixtura de personas que a la hora de apoyar al club se complementan de manera increíble, creando un ambiente que solo los verdaderos hinchas de la Chile estamos acostumbrados a vivir.

La historia de la “U” es muy linda, ha tenido victorias y tropiezos, pero si hay algo que caracteriza a nuestro club, es la pasión y el coraje que se vive en la galería partido a partido. Tenemos la dicha de ser el equipo con más aguante en las gradas, y aunque a muchos aún les duela reconocerlo –porque son muchos-, hay que decirlo, la “U” es lo más grande de este país.

Tal vez sueno algo arrogante, pero sin duda un hincha del bulla nunca tendrá otra cosa que decir, pues somos grandes.

Quería hacer una breve introducción para finalmente llegar al bruto de este escrito. Como muchos saben, en todos los equipos existen hinchas e hinchas y la “U” no es la excepción, pues ya todos conocemos al hincha copero o también conocido como “clasiquero”, sí, ese que aparece en momentos importantes o en los súper-clásicos para poder tomarse una foto y subirla a su red social. Ese tipo de simpatizante es totalmente repudiable y digno de ser hincha del colo, porque sinceramente no queremos convertirnos en lo que hoy por hoy es la barra de la contra, la que no llena estadios, la que inventa cánticos para los jugadores e incluso la que muchas veces ha amenazado a sus protagonistas.

No quiero decir que “Los De Abajo” no haya hecho alguna de estas cosas, pero soy criterioso al decir que en nuestro caso, ha sido un número pequeño de jóvenes –porque no son hinchas- los que han amenazado en algunos casos a los jugadores de la “U”.

La Chile, cabros; es pasión, es gallardía, es amor. Es por esto que les pido a quienes se toman el tiempo de leerme que no se contagien con otras hinchadas, nosotros somos azules y estamos acostumbrados a sufrir; estuvimos en la “B”, estuvimos 25 años sin campeonar ¿y qué? La hinchada en esos años siempre llenó los estadios y ¿Saben por qué? Porque este equipo tiene esa mística, sí, la que te enamora y no te suelta más, ser de la “U” es para siempre y puta que es lindo sentir estos colores en el corazón. Aguante la U.

Por Carlos Cornejo