Samurai con jineta.

Es de conocimiento público lo que es Johnny Cristian para nuestro club. De lengua venenosa a la hora de hablar en contra de alguien y anti colocolino como muchos, incluyéndome.

En el partido contra Unión, sacó lo mejor de sí, siendo –para mí- el mejor del encuentro.

Fueron innumerables las veces en que el doble campeón de América estuvo atento a la hora de contener balones del rival. Yendo abajo, arriba, y hasta golpeándose en el poste.

Poco a poco nuestro Ídolo activo se recupera de sus lesiones y de los minutos que hizo en Barranquilla, Colombia, defendiendo la casaquilla de nuestra selección.

Da alegría ver al capitán en un buen momento, mejorado y concentrado. Porque para jugar como él lo hizo, hay que tener una concentración única.

 

¡LARGA VIDA A NUESTRO CAPITÁN!

Miguel Schneider