Santa Laura, Olivera y el título número 13

Partidos para recordar con Unión Española hay varios, derrotas y triunfos, enfrentamientos épicos y también perdidas dolorosas, pero sin duda uno de los con más alegrías se rememora es aquél que nos dio la estrella número 13, ese mismo partido del cabezazo inmortal de Juna Manuel Olivera.

Llegamos a esta final de playoff con el elenco rojo sin ser los favoritos, Unión tenía un equipazo y había sido el merecido líder del torneo regular, la U dirigida por Sergio Markarián era un equipo sin muchos destellos de fútbol dinámico, pero si con un tremendo oficio y gran orden táctico.

Rememoro a la perfección la alineación de la U esa fría tarde-noche en Santa Laura: Miguel Pinto al arco; “Firulais” Contreras, Osvaldo González, Rafael Olarra y Pepe Rojas en defensa; Marco Estrada, Felipe Seymour, Angel Rojas y Walter Montillo en mediocampo; Emilio Hernández y Juan Manuel Olivera en delantera.

Habíamos dejado en el camino de los playoff a Audax Italiano y Everton, ambas llaves ajustadas y muy disputadas, y llegábamos a la final sabiendo que eran los últimos partidos de Sergio Markarián, quien ya había anunciado que no seguiría en el cargo tras terminar ese torneo de apertura.

La final de ida fue un partido raro, pues la U dominó las acciones pero no pudo desnivelar el marcador, quedando un 1 a 1 favorable a las pretensiones del cuadro hispano que, por tener mejor posición en el torneo regular, un empate le bastaba para ser campeón.

Durante toda la semana se habló de lo complicado que era Unión Española, de la farra azul en la primera final y de que el estadio Santa Laura era un recinto inexpugnable para los locales. Lo cierto es que a pura fe los azules se instalaron en la final y debían enfrentar a un equipo que ya lo había venció con justicia en las fechas regulares, con tanto en los últimos minutos del uruguayo Olivera.

El cuadro mágico salió con todo ese día, Montillo, Hernández y Olivera triangulaban a la perfección en la ofensiva y se generaron variadas ocasiones de gol. En defensa, Olarra y González no le daban ventaja a alguna a Gustavo Canales y Raúl Estévez, la delantera hispana en ese tiempo y que, por casualidades de la vida, tuvieron un paso con la camiseta azul.

Miguel Pinto jugó un partidazo, quizás la temporada 2009 debe ser la mejor de su carrera, con una Copa Sudamericana espectacular y un partido impecable ante Gremio por la Libertadores, match que alguna vez recordemos en este espacio.

No obstante, y a pesar de las ocasiones perdidas, no fue hasta el segundo tiempo donde la U desniveló todo a su favor. El cabezazo de Olivera aún está en mis retinas, el centro a media altura de Emilio Hernández y la palomita del “Palote” que marca la diferencia, ya que con ese gol nos bastaba para lograr la estrella número 13.

Después de eso todo fue sufrimiento, Unión Española se nos vino encima desesperada por lograr la paridad. Y lo tuvo en varias ocasiones, sobre todo en los pies del “Pipa” Estévez, que falló un mano a mano ante Pinto en el último minuto de partido.

Sin duda, una de las noches más lindas en la historia de la U, ya que se logró ser campeón sin esperarlo, venciendo a un equipo enconado y difícil. Hacer historia con la obtención de ese título es suficiente justificación para que nos acordemos de este gran evento en la historia azul, uno que se escribió con letras doradas gracias a un testazo inmortal de un uruguayo espigado que se metió para siempre en el corazón de los hinchas bullangueros.

 

Felipe Ortega | Radio AzulChile.cl