Te vi caer mil veces…

A las 6.30 suena el despertador: el maldito lunes. Menos mal hago lo que me gusta, pero es el maldito lunes. Si el hambre fuera un día de la semana, sería lunes. Si la cara del paco que te parteó fuera día de la semana, sería lunes. Pero ayer los indios nos dieron un paseo en el Mudomental, y hoy es, precisamente, ese lunes… para el que no existe palabra alguna.

Es tan lunes, que hoy, en vez de despertar, resucité. A las 9 estaba en el mismo taco de los lunes. Tocan una canción de Alice in chains, creo. Suena bien. Hasta que recuerdo lo de ayer y la verdad sea dicha: trato de inventar nuevas formas de insultar a los jugadores. Porque lo merecen. Porque ayer, otra vez, no llegaron a jugar el partido. Porque ayer los jugadores se pedían unos a otros, antes de entrar a la guerra que se venía, tranquilidad, como si fueran a un amistoso.

Ayer eso fueron los jugadores de la U: sparrings de los indios.

¡Se caían solos! ¡Cómo al técnico no se le ocurre parar el partido y preguntar a sus jugadores por qué se están cayendo solos! ¡Por qué Pinilla en la primera y única que tiene con ventaja no le pega al arco, vez de dar ese pase ordinario que dio a la derecha! ¡Por qué el jugador que tiene más la pelota en la U es Vilchez! ¡Por qué el negro Bose controla el balón como el weon malo de mi equipo! ¡Por qué Jara se cree 10 jugando de último hombre! ¡Y por qué tienen tanta suerte estos indios recu… que la U juegue el peor partido justo en esa cancha hedionda a dictadura y maní pa’ los monos!

De 10 de la mañana a 1 de la tarde hago como que trabajo y me hago autobullyng. Prefiero huevearme solo. A nadie doy el derecho.

No sé si fue el almuerzo o el canuto, pero a las 2 me acordé que la U juega el miércoles. Y me acordé de todas las veces que caímos juntos, me acordé de las malas, que vienen todas en coro, tanto en el fútbol como en la vida. Y recordé que es lindo ganar, siempre… pero se pierde más de lo que se gana, y la historia la hacen los que pusieron el hombro y, ante la adversidad, dijeron su nombre, dijeron presente, y buscaron la forma de salir de la mierda.

Te vi mil veces caer, hermano. Y van a venir mil más. Pero el lunes te levantas y das la cara y sigues. Yo te ayudo. Te levantas aunque existan mil motivos para renunciar y todos digan que no sirves, aunque se rían en tu cara. Tomas la pala y construyes tu casa. Tomas tus ideas y sueñas proyectos. Tomas tus manos y los realizas. Ahora es el infierno, ahora nadie pone un peso a tu nombre, lloras solo. No importa: solo tú sabes el tamaño de la historia que quieres hacer.

Esto es la U, jugadores. No ganen, pero un poco de orgullo, siempre un poco más.

Y a ti, indio soberbio, no se te olvide: esto se trata de quién tiene más aguante al final. Te damos 3 puntos de ventaja. No sea cosa que la próxima fecha salgas del estadio, nuevamente, insultando a tu técnico.

JC – La 17 en el Aire