Un día triste: El día de la quiebra

Anoche, cientos de hinchas se reunieron en el sector del estadio Nacional, junto con celebrar el aniversario de la U, recordaron que un día como hoy, se terminaba el ciclo Corfuch y se pasaba a la era S.A.

La historia dice…

«El 6 de mayo 2006, en virtud de la adecuación jurídica de los clubes de fútbol exigida por la Ley Nº 20.019 de Sociedades Anónimas Deportivas Profesionales (S.A.D.P.), y por amplia mayoría, la asamblea de socios de la CORFUCH decidió que el club se mantuviera como corporación de fútbol con la consiguiente creación de un fondo de inversión denominado de “Deporte Profesional”, rechazando de plano la posibilidad de transformarlo en sociedad anónima, o que éste fuese gerenciado por un período de 30 años por una sociedad anónima ajena al club, como es el caso de Blanco y Negro S.A. en colocolo. Sin embargo, el 26 de mayo, la Cuarta Sala de la Corte de Apelaciones de Santiago revirtió el fallo pronunciado en primera instancia por el Séptimo Juzgado Civil en 2004 y decretó la quiebra del club por sus deudas cercanas a $5.700 millones de pesos con la Tesorería General de la República, siendo designado José Manuel Edwards como síndico de quiebras, quien asumió sus funciones el 10 de julio. De ese modo, quedó sin efecto la decisión de la asamblea de socios, ya que en caso de quiebra, esta responsabilidad le compete exclusivamente a la junta de acreedores, quienes optaron entregar al club a una concesionaria. Ante esta situación, Lino Díaz amenazó con disolver la CORFUCH, lo que hubiese significado la desafiliación del club por parte de la ANFP, sin embargo, la idea fue rechazada ampliamente por hinchas, jugadores y la sindicatura. Finalmente, el 18 de diciembre, la Sala Civil de la Corte Suprema ratificó por unanimidad la quiebra de Universidad de Chile.

Finalmente, tras el remate y adjudicación de los terrenos de la Ciudad Azul, uno de los proyectos emblemáticos del ex presidente René Orozco, y pese a las protestas de Los de Abajo y de los hinchas en general, el 25 de mayo de 2007, ante el tribunal de la quiebra y apoyado por la empresa de servicios financieros Larrain Vial y en alianza con el mexicano Octavio Colmenares y EuroAmérica, el empresario Carlos Heller se adjudicó por el precio mínimo de US$6,3 millones la concesión de la Corporación de Fútbol Profesional de la Universidad de Chile. Para llevar a cabo la administración del club, se constituyó Azul Azul S.A., una sociedad anónima abierta creada con el objeto de garantizar el pago de cerca del 100% de las acreencias contra el club a la fecha del remate, así como el pago de la deuda tributaria, y de desarrollar y explotar la concesión de los activos de la CORFUCH durante un plazo de 30 años, prorrogables por 15 años más en el caso de que la deuda tributaria de la que Azul Azul S.A. es codeudor solidario fuese pagada durante ese período inicial. En cuanto al directorio, en agosto, Federico Valdés fue elegido como presidente de Azul Azul S.A., mientras que Carlos Heller fue elegido como vicepresidente. Además, la Universidad de Chile autorizó a la empresa concesionaria el uso de su nombre, símbolos, emblemas y marcas. Y como contraprestación, la casa de estudios tiene el derecho de elegir dos directores de la compañía, de un total de once, y el derecho al cobro de un royalty anual equivalente al 1,05% de los ingresos correspondientes a los años 2007 y 2008, y que para los años 2012 y siguientes se calculará considerando el monto mayor entre el 1,05% de los ingresos y el 4% de las utilidades netas de Azul Azul S.A. Sin embargo, en virtud del inciso segundo del Nº 3 del artículo 2º transitorio de la Ley Nº 20.019, como organización deportiva, la CORFUCH suspendió completamente sus actividades por el tiempo de duración de la concesión, conservando sus socios únicamente sus derechos ante la sociedad concesionaria si fueren accionistas de ella.

En noviembre de 2008, pese a la crisis económica de 2008, se efectuó la apertura de Azul Azul S.A. en la Bolsa de Comercio, previa venta de casi 20.000.000 de acciones, cada una con un precio de colocación de $480, correspondientes al 55% de la propiedad de la concesionaria y que fueron compradas por más de 8000 nuevos accionistas».

Por Juan Rojas