Un triunfo mágico

No era un partido de los de siempre, tampoco solo podría llamarse un partido importante. Ese título le quedaba corto, era de esos partidos definitorios, final sin copa pero por algo mucho más importante. La permanencia se definía en los campos de Ñuñoa, en el terreno estaban Iquique y la Universidad de Chile. 2 de los 3 peores equipos del torneo.

El partido inició con un local que salió a por todo, decidido a comerse al visitante nortino, con una presión asfixiante no dejando la salida clara de los centrales de celeste la U se instaló en campo rival y encontró premio temprano. Un verdadero pase de Fernández a la cabeza de Riquelme terminó con el delantero argentino abriendo la cuenta. Nada mejor que empezar ganando tempranamente un partido tan importante, mentira, para la U no hay algo peor que eso.
El equipo mágico se echó atrás y le entregó balón y campo a Iquique, que siendo muy honesto, tampoco tenía mucho con que hacer daño. Con cada minuto que pasaba, los de celeste jugaban más cerca del arco de Herrera. Los locales tuvieron el 2-0 pero las contras no fueron bien aprovechadas.
Vino la media hora de juego y una ensalada de errores, primero la falta absurda de Riquelme, el remate de Donoso y la barrera que se abre y por último la caída en cámara lenta de Herrera que no respondió bien. 1-1.
El entre tiempo pilló a la U intentando algo para conseguir el desnivel. Pero era algo sin claridad.
Empieza el complemento y los azules van con todo nuevamente, Matías y Coliqueo juegan de punteros, Espinoza y Oroz como interiores, la joya flota entre los contención y gana faltas. Riquelme y Ángelo arriba.
Llega la U, pero no concreta, falta absurda de Blásquez y para la casa. Roja.
El arquero visitante empieza a ser figura y hace tiempo, le saca un tiro libre hermoso a Fernández, un cabezazo a Osvaldo y otro tiro suelto.
Leonardo estrella un tiro en el horizontal y otro disparo pasó besando el vertical.
El Pillo Vera mete jugadores rápidos atrás, no hay duda que el empate le gusta. Arriba, solo , muy solo, Donoso se las ingenia para aguantar a Osvaldo, Aveldaño y Caroca.
El reloj pasa los 70, llegan los 75, los 80 y en ese lapso la temperatura del Nacional baja abruptamente, hace frío, la hiel se apodera de todos, veo lágrimas en los ojos de la gente. Entra Ubilla y pierde un mano a mano. Nadie putea, no hay fuerzas. Minuto 81 y Pérez se demora la vida en iniciar el juego, minuto 82 y entra Jimmy. Sale Espinoza que llevaba un rato jugando con el nombre no más. El tipo de mi lado se desespera, agarra el celular y se pone a hablar con un contacto que dice «psicóloga». Estoy a punto de pedirle que me deje comunicarme con ella también.
Minuto 84 y empieza la frase «Ya no entró»
Minuto 85 y se viene Jimmy, le pasa Matías por la espalda y no se la da. Saca un tiro (no puedo asegurar que va al arco) el balón revota en Zenteno y entra. Gol? Si, gol. Brazos arriba, agradecimientos a familiares que ya no están. El milagro ocurre.
Dan 4 de descuento y yo siento que la vida se me hace eterna, un par de sustos de Donoso y el partido termina. La U no se salva, pero sigue viva, pero seguimos vivos, con el derecho a pelear una fecha más.