Uno de los grandes ídolos azules está en problemas

Primero fue Iván Zamorano. El ex delantero de la Selección enfrentó un juicio por la deuda que presentaba con el Banco BCI por $1.669.029.798. Meses después, el retirado futbolista llegó a un acuerdo con la empresa demandante y puso fin al problema.

Hoy es el turno de Marcelo Salas. La empresa del ex delantero, Salas Producciones y Promociones Publicitarias Limitadas, tiene dos demandas de Inversiones Santa Isidora Limitada: una por incumplimiento de contrato y otra por el no pago de la última cuota del paquete accionario de Deportes Temuco, correspondiente a $ 40.020.080.

El 26 de diciembre de 2013, la empresa del Matador adquirió 90 acciones del club sureño en $ 280 millones. Pagó $ 40 millones al contado, 11 cuotas 18.080.000, y un último pago, que se efectuaría, a más tardar el 20 de diciembre de 2014, de $40.020.080. Éste último, no se realizó.

“Salas Producciones se excusa diciendo que ellos tuvieron que pagar una deuda que arrastraba el club hace un tiempo”, comienza diciendo Carlos Baeza, abogado demandante. Sin embargo, asegura que “en la compraventa de acciones hubo acuerdos complementarios, que ambas partes asumieron. Establecen ciertas obligaciones, que incluía el pago de deudas”, asegura.

La justicia ya actuó. Embargó $ 25 millones de las cuentas de Salas Producciones. “Dentro de los bienes que consideraron al embargo fueron los fondos de la cuenta corriente de Salas Producciones. Además, se asignaron otros bienes que eran de propiedad de la parte demandada, como uno de los inmuebles que está ubicado en Vitacura, específicamente, su oficina”, complementa Baeza.

En defensa del Matador, el abogado Raúl Jélvez asegura que existen versiones que no son válidas. “Hay juicios iniciados de las partes que no cuentan. El tribunal debe conocer y resolver. Sin embargo, los juicios no se ventilan, sea para ganar o perder, por la prensa”, sostiene el profesional.

La segunda demanda de Inversiones Santa Isidora a Salas Producciones exige el pago de $ 100 millones, relacionados con la deuda que arrastra la empresa del ex futbolista con Julián Miguel Rodríguez Gasión, quien, al momento de comprar las acciones del club, se comprometió a saldar. En esta causa, se adoptó una medida judicial precautoria. “Todas las acciones del club están en prenda. Se establece para que, una vez finalizado el juicio, tengan dinero para pagar”.

“Miguel Rodríguez es una persona que le prestó a Inversiones Santa Isidora una cantidad de dinero para pagar unas deudas que tenía Deportes Temuco con la Asociación Nacional de Fútbol Profesional. Cuando se firmó el acuerdo con Salas Producciones, aparte del precio pagado por las acciones, se estableció que ellos asumían la responsabilidad de devolver esa plata. Las empresas, siempre, vienen con derechos y obligaciones”, dice el abogado demandante.

Desde Berlín, Marcelo Salas explica el lío judicial que lo involucra. “Nosotros estamos tranquilos y seguros de nuestro actuar. Tenemos, a nuestro juicio, todos los antedecentes y documentos que avalan nuestra postura. Esperamos que la justicia resuelva”, cerró.