y se Fue !

Tengo que reconocer que nunca pensé que sucediera. Lo que tanto habíamos pedido por redes sociales y en toda conversación que nos llevaba indeclinablemente al terreno futbolero, finalmente llegó. Se fue Heller, se fue sin dejarnos el estadio que prometió, con un equipo que funciona lento y sumidos en un borroso futuro, sin proyecto deportivo y sin carácter. No es la peor crisis de la U en su historia, de hecho, la mayoría lo ve como una oportunidad de que el club finalmente vuelva a ser de sus hinchas, como nunca debió dejar de ser. Ha fracasado el modelo y queda en el aire la disyuntiva de si estos “mecenas” que aparecen en el fútbol de vez en cuando aportan más de lo que dicen. Heller se fue, pero le debemos plata, y decir que se fue es decir solo que sus decisiones no afectarán a la U de manera inmediata, porque la mayoría de las acciones de la concesionaria aún son suyas. Además, se fue Kudelka, que si bien dejó algunas perlitas que nos ayudan a entender cómo el tono empresarial ha mermado el sentido de pertenencia, también dejó un plantel armado a la pinta suya, con diez jugadores nuevos (un equipo titular completo menos Johnny Herrera) y una gran nube sobre su estilo de juego. ¿Jugaba a algo Kudelka?

Entonces es inevitable pensar en el futuro. Tenemos técnico por lo menos, aunque no olvidemos que estaba listo antes de que el anterior renunciara, como quien se come el postre antes de desechar la comida. Otra nefasta acción de un directorio que no se condice con lo que significa este equipo de fútbol. Poca claridad se ve en el corto y en el largo plazo, o que alguien me diga cómo va a cambiar esta renuncia el panorama deportivo en las próximas tres o cuatro fechas. Espero que no sigamos perdiendo puntos infantiles, o si no, como ha venido pasando estos últimos años, la arremetida final no nos va a alcanzar. Hoy leí que uno de los empresarios amenazaba con que si Heller dejaba de dar plata, la U se iría a la quiebra. Perdón, no entendí bien. ¿La U o Azul Azul? Si de club nos queda cada vez menos, es irrisorio pensar que es la esencia la que quiebra. Se parece al discurso del miedo que metió el fascismo en las pasadas elecciones presidenciales con lo de “si no sale Piñera vamos a ser la nueva Venezuela”. Siendo honestos no nos convertimos en Suiza, Alemania o Finlandia, por lo que, haciendo un paralelo, los aportes del “apasionado hincha devenido en presidente” no han resultado tan cruciales en este proceso.

No somos una flota de caballos ni una multitienda, acá están en juego los sentimientos de muchas personas, que no tolerarán nuevamente el basureo a una institución que significa tanto, que condiciona nuestros ánimos y rige nuestras formas de vivir. Con muchas más incertidumbres que certezas, nos aferramos a lo que siempre nos calma, el deseo de estar juntos y la incondicionalidad que nos caracteriza. Por favor, señores empresarios, dedíquense a las cifras y a las inversiones, el fútbol no es lo suyo, y está claro que el equipo mágico les quedó grande. Nosotros, a diferencia de los cobardes que abandonan, jamás dejaremos al Bulla, lo decimos con orgullo.

Nacho Marquez | Radio AzulChile.