¿Se acabó la plata para refuerzos? ¡Azul Azul informa pérdidas en el primer semestre!

Esta mañana, Azul Azul entregó su informe financiero trimestral a la Comisión para el Mercado Financiero (CMF), que es el servicio público a cargo de fiscalizar a las Sociedades Anónimas Deportivas (SADP), de acuerdo a la ley 20.019 que rige al fútbol.

Y, como ya es tendencia, la concesionaria sigue liderando el ranking en peor gestión financiera del fútbol chileno. En la primera mitad del 2022, la empresa dirigida por Michael Clark registra $2.175 millones en pérdidas. En esta cifra alcanzarían a contabilizarse las llegadas de Emmanuel Ojeda y Nery Domínguez, más la indemnización de Santiago Escobar, pero aún no estaría considerada la salida de Diego López.

Pérdidas de Azul Azul, 2017-2022
El gráfico muestra las pérdidas generadas por la gestión de Azul Azul, entre 2017 y 2022, contadas en millones de pesos.

A pesar de ser sólo un semestre, el resultado negativo ya es comparable con toda la temporada 2021, donde la concesionaria informó pérdidas por $2.284 millones, y es muy superior a los registros del 2020 (-$213 millones) y del 2018 (-$752 millones). En efecto, hay que volver al año 2013 para hallar números azules en las cuentas de la empresa ligada a nuestro club, cuando Yuraszeck informó ganancias por $87 millones.

Considerando los resultados deportivos y financieros, es muy difícil ser optimistas en relación a los nuevos refuerzos que podrían llegar para el 2023. Por un lado, la Universidad de Chile pelea el descenso en la cancha, y sólo jugadores como Osorio y Assadi podrían generar suficiente interés en otros clubes para que paguen por ellos, teniendo presente, de todas formas, que difícilmente podamos optar a reemplazarlos con figuras del mismo nivel. Por otra parte, Azul Azul, a través de su historia, acumula pérdidas por $16.950 millones, sin considerar en dicha suma los $7.500 millones que se deben a Tesorería, y los más de $5.000 millones que se adeudan a instituciones financieras. Con estos antecedentes, más el ambiente enrarecido que se ha hecho habitual en el CDA, es difícil pensar que la U logre atraer jugadores y entrenadores de jerarquía para el próximo año.

Darío Osorio y Lucas Assadi
Osorio y Assadi, la esperanza dentro y fuera de la cancha.

Esta delicada situación institucional vuelve a poner bajo la lupa al modelo de Sociedades Anónimas, quedando en evidencia que los clubes no se han beneficiado ni en lo deportivo, ni en lo económico con el cambio realizado, siendo éstas las áreas donde se prometió mejoras. Ni hablar de la relación y del respeto al hincha, donde está claro que perdimos por goleada.

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