<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Bulla cuentos archivos | Radio AzulChile</title>
	<atom:link href="https://radioazulchile.cl/tag/bulla-cuentos/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>https://radioazulchile.cl/tag/bulla-cuentos/</link>
	<description>Medio Digital Partidario Club Universidad de Chile.</description>
	<lastBuildDate>Tue, 04 Jul 2023 19:31:06 +0000</lastBuildDate>
	<language>es</language>
	<sy:updatePeriod>
	hourly	</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>
	1	</sy:updateFrequency>
	<generator>https://wordpress.org/?v=6.9.4</generator>

<image>
	<url>https://radioazulchile.cl/web/wp-content/uploads/2020/12/Logo-Radio-AzulChile-2019-150x150.jpg</url>
	<title>Bulla cuentos archivos | Radio AzulChile</title>
	<link>https://radioazulchile.cl/tag/bulla-cuentos/</link>
	<width>32</width>
	<height>32</height>
</image> 
	<item>
		<title>Bulla cuentos: Los únicos hinchas que han alentado al León</title>
		<link>https://radioazulchile.cl/bulla-cuentos-los-unicos-hinchas-alentado-al-leon/</link>
					<comments>https://radioazulchile.cl/bulla-cuentos-los-unicos-hinchas-alentado-al-leon/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Radio AzulChile]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 24 Aug 2016 03:10:13 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Actualidad]]></category>
		<category><![CDATA[Historias De Un Barra Brava]]></category>
		<category><![CDATA[Bulla cuentos]]></category>
		<category><![CDATA[universidad de chile]]></category>
		<guid isPermaLink="false">http://radioazulchile.cl/?p=3961</guid>

					<description><![CDATA[<p>El árbitro en cualquier momento ponía el silbato en su boca y daba término a una nueva edición del clásico universitario. La U caía ante las monjas, y en nuestro intento por ayudar al equipo a empujar la pelota hacia el arco contrario y lograr un empate, aunque fuera al último minuto, nuestro cantar era [&#8230;]</p>
<p>La entrada <a href="https://radioazulchile.cl/bulla-cuentos-los-unicos-hinchas-alentado-al-leon/">Bulla cuentos: Los únicos hinchas que han alentado al León</a> aparece primero en <a href="https://radioazulchile.cl">Radio AzulChile</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;">El árbitro en cualquier momento ponía el silbato en su boca y daba término a una nueva edición del clásico universitario. La U caía ante las monjas, y en nuestro intento por ayudar al equipo a empujar la pelota hacia el arco contrario y lograr un empate, aunque fuera al último minuto, nuestro cantar era aún más fuerte de lo habitual en los paravalanchas de la 14. Pero a pesar de aquello, nuestras voces eran silenciadas por primera vez después de más de 90 minutos por un silbido nefasto; el pito del saquero.</p>
<p style="text-align: justify;">Después de despedir al equipo, nos retiramos lentamente del Pasional, cabizbajos y en un silencio sepulcral. Nuestra tristeza también era compartida por ese cielo azul que acompañando nuestro sentir, empieza a llorar desconsoladamente que a ojos de un simple mortal era una lluvia más del invierno capitalino.</p>
<p style="text-align: justify;">Del grupo de camaradas, me quedó sólo con la compañía de mi amigo Chico Erik quien me pide que lo acompañe al terminal de buses para regresar a su natal Concepción. Le digo que en esta oportunidad no podrá ser ya que me tocó trabajar medio día y para evitar problemas en la entrada con los pacos, dejé mi mochila en un casillero de un supermercado del centro. El Chico insiste y dice que podríamos primero retirar mis pertenencias y aprovechar de pasar las penas en algún boliche y después, acompañarlo a tomar un bus para el sur.</p>
<p style="text-align: justify;">En ese instante, la lluvia era incesante por lo que fue la excusa perfecta para permanecer su buen tiempo en un local y bajar varias pilsen. Cuando estimamos que era hora de emprender la marcha, Erik me propone que nos vayamos a pie hasta el terminal y así, conocer los famosos barrios del llamado casco histórico de Santiago.</p>
<p style="text-align: justify;">Acompañados por varias pilsen, recorrimos las calles que nos separaban de nuestro destino y una vez que llegamos al terminal, el Chico me indica que tratará de sacar el pasaje del último bus que salga a Concepción y a su vez, lo más barato posible y con eso, comprar un último copete. Dicho y hecho, con las monedas sobrantes fuimos a la botica más cercana y adquirimos una caja de vino tinto.</p>
<p style="text-align: justify;">De acuerdo a la hora del pasaje, disponíamos del tiempo suficiente para degustar del último brebaje y cuando buscábamos un lugar que nos cobijara, nuevamente la lluvia se hacía presente la cual nos pilló en plena Alameda con General Velásquez. En dicha esquina como es tradicional, había una carpa de circo y apuntando hacia ella, el Chico Erik me dice que ahí está la solución.</p>
<p style="text-align: justify;">&#8211; ¿Entremos al circo? ahora que me acuerdo ahí trabaja un conocido mío que es de Talcahuano y es ese que está en la entrada- me dice Erik.</p>
<p style="text-align: justify;">&#8211; No te creo Chico cuentero- les respondo.</p>
<p style="text-align: justify;">&#8211; Es verdad&#8230; ¿Vamos o no?- me replica mi amigo.</p>
<p style="text-align: justify;"> Quizás por efecto de las pilsen o por resguardarse de la lluvia, o simplemente por ambos motivos, le creo a mi compañero y nos dirigimos a la entrada del circo. A pasos de entrar, el Erik me golpea el hombro y me dice;</p>
<p style="text-align: justify;">&#8211; Cumpa era una broma&#8230; no conozco a nadie del circo.</p>
<p style="text-align: justify;">&#8211; Ya estamos acá así que no sacamos na´con intentarlo- le replico.</p>
<p style="text-align: justify;">&#8211; ¡Hola! ¿Hay mano para entrar? Estamos haciendo la hora para tomar el bus y ni ahí con mojarnos en la calle -pregunto al que las hacía de boletero.</p>
<p style="text-align: justify;">&#8211; ¡Pasen cauros! Con la lluvia casi no hay nadie viendo el show. Pero pórtense bien y aplaudan bien fuerte, con eso pagan la entrada- nos responde el tipo.</p>
<p style="text-align: justify;">Al entrar al circo, efectivamente había con suerte no más de 20 personas y al acomodarnos, se nos vino a la memoria la galería del antiguo municipal de Calama, ya que estos eran unos simples palos amarrados con alambres. Ya instalados, sacamos el tinto que teníamos guardado y comenzamos a beber mientras aparecía el «Sr. Corales» y daba comienzo al show.</p>
<p style="text-align: justify;">El espectáculo resultó ser un verdadero fiasco, las rutinas eran las mismas de siempre, si hasta los esperados payasos resultaron ser fomes por decir lo menos. Por este motivo y por el efecto del alcohol consumido, ambos empezamos a cabecear. En eso estábamos, cuando se anuncia que a continuación vendría el mejor show de la noche.</p>
<p style="text-align: justify;">En ese instante, en el escenario varias personas instalan una especie de jaula y por los parlantes se escucha una estruendosa música. El animador presenta a todo el público, a un hombre que en un par de minutos más quedará solo frente al animal más feroz del mundo, frente al animal más peligroso, frente al rey de la selva, frente a un León.</p>
<p style="text-align: justify;">Al escuchar esas palabras dichas con grandiosidad, le digo medio soñoliento a mi camarada que estaba en la misma actitud.</p>
<p style="text-align: justify;">&#8211; Cacha Chico, va a salir el León.</p>
<p style="text-align: justify;">&#8211; Si&#8230; va a salir el León- me responde.</p>
<p style="text-align: justify;"> En eso nos miramos y nos decimos el uno al otro:</p>
<p style="text-align: justify;">&#8211; Va a salir el León.</p>
<p style="text-align: justify;"> Y como por arte de magia se nos pasa el efecto de los tragos y exclamamos al mismo tiempo:</p>
<p style="text-align: justify;">&#8211; ¡Va a salir el León!</p>
<p style="text-align: justify;">Entonces, recogimos del suelo todos los papeles que encontramos, los hicimos picadillo, nos pusimos de pie y moviendo nuestras chaquetas empezamos a cantar.</p>
<p style="text-align: justify;">&#8211; Sale Leoooooón, sale sale sale Leoooooón, sale sale sale Leoooooón, sale sale sale Leoooooón.</p>
<p style="text-align: justify;"> La gente presente en el circo nos miraba al principio como bichos raros, pero después empezó a reír y a seguirnos con las palmas nuestro cántico. En eso se abre una puerta y el fabuloso animal entra a la jaula y mientras eso sucedía, el papel picado que teníamos en las manos salía a encontrarse con el aire y, de nuestras gargantas se escuchaba;</p>
<p style="text-align: justify;">&#8211; Dale Leoooooón, dale dale dale Leoooooón, dale dale dale Leoooooón, dale dale dale León.</p>
<p style="text-align: justify;">Tal como si estuviésemos en nuestro sitial del Pasional, durante todo el número del domador, nosotros alentamos al León con frases tales como; «Vamos León, cómetelo», «Dale León, mátalo» y todo el público fue cómplice de nuestro particular apoyo con grandes carcajadas. Una vez terminado el número, aplaudimos a rabiar al melenudo felino y lo despedimos con la satisfacción de haber alentado una vez más al León.</p>
<p><strong>Por Francisco Roa Pot</strong></p>
<p>La entrada <a href="https://radioazulchile.cl/bulla-cuentos-los-unicos-hinchas-alentado-al-leon/">Bulla cuentos: Los únicos hinchas que han alentado al León</a> aparece primero en <a href="https://radioazulchile.cl">Radio AzulChile</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://radioazulchile.cl/bulla-cuentos-los-unicos-hinchas-alentado-al-leon/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Bulla cuentos: ¿Quién apagó la luz?</title>
		<link>https://radioazulchile.cl/bulla-cuentos-quien-apago-la-luz/</link>
					<comments>https://radioazulchile.cl/bulla-cuentos-quien-apago-la-luz/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Radio AzulChile]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 16 Aug 2016 01:06:37 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Actualidad]]></category>
		<category><![CDATA[Bulla cuentos]]></category>
		<category><![CDATA[universidad de chile]]></category>
		<guid isPermaLink="false">http://radioazulchile.cl/?p=3826</guid>

					<description><![CDATA[<p>Mi historia con la U viene conmigo desde mi concepción. Mi padre, azul de tomo y lomo, un hombre bueno, de campo, oriundo de la Isla grande Chiloé, tuvo una infancia muy distinta a la mía. El  menor de 9 hermanos, el único que pudo estudiar y seguir un futuro promisorio, fue el que me [&#8230;]</p>
<p>La entrada <a href="https://radioazulchile.cl/bulla-cuentos-quien-apago-la-luz/">Bulla cuentos: ¿Quién apagó la luz?</a> aparece primero en <a href="https://radioazulchile.cl">Radio AzulChile</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;">Mi historia con la U viene conmigo desde mi concepción. Mi padre, azul de tomo y lomo, un hombre bueno, de campo, oriundo de la Isla grande Chiloé, tuvo una infancia muy distinta a la mía. El  menor de 9 hermanos, el único que pudo estudiar y seguir un futuro promisorio, fue el que me impregnó este amor desmedido por los azules, y era que no, al nacer venía azul, si como lo acaban de leer venía completamente azul y no era porque fuera el hincha más acérrimo del bulla. ¡No! Era porque venía envuelto en el cordón umbilical y me estaba ahogando, un par de minutos más que se demoren en sacarme y hoy no estaría contando esta historia como una anécdota bullanguera. Soy del bulla antes que abriera mis ojos</p>
<p style="text-align: justify;">La infancia de un bullanguero en los 80&#8242; y 90&#8242; no era algo fácil de lidiar, fue una década donde no ganábamos nada y digo década, no hago alusión a los 25 años de sequía porque me quiero concentrar en esa década donde fui niño, donde iba al colegio, donde ser hincha de la U era algo que llevaba con orgullo pero siempre acompañado de lo que hoy le llaman bullyng, en ese entonces yo les llamaba «Indios, hinchas de sus copas».</p>
<p style="text-align: justify;">Siempre fui a un colegio mixto, donde era bastante estudioso pero muy desordenado, me gustaba sentarme en la parte de atrás de la sala, ponerle sobrenombre a mis compañeros, inventarle canciones y salir de los primeros al recreo, lejos donde no pudieran pillarme para que no me pidieran la gran parte de la colación.</p>
<p style="text-align: justify;">Mi infancia en el Liceo Andrés Sabella de Antofagasta, que cuando yo entré solo se llamaba D 91, una escuelita sencilla, de salas rústicas y patios de tierra donde mi generación peleó siempre por ir en la mañana pero nunca pudimos, solo pudimos pasar a la jornada mañanera en la media, no sé porque queríamos tanto ir en esa jornada, yo creo porque los que iban en la mañana se sentían más importantes, eran más grandes, los dueños y amos del recreo, de las canchas y las pichangas entre bloques con un «Yogu Yogu» o el borrador de lona que algún distraído profesor no había guardado en su estante bajo llave.</p>
<p style="text-align: justify;">Yo siempre elegía a Ariel Beltramo, o a Mariano Puyol eran mis ídolos de niñez, los que más escuchaba en la radio cuando me concentraba en esas jornadas sabatinas y me podía imaginar saltando en el tablón, junto a «Los de abajo», en ese bello e inmenso estadio que se veía por la tele en el recuento del domingo por la noche, era mi sueño ver jugar a esos 11 leones que vestían de azul marino, esos 11 guerreros que ganaban por la cuenta mínima, que perdían a la siguiente fecha pero que siempre los acompañaba su gente, su bulla, su hinchada, que estaba ahí para levantarlos sea como fuere.</p>
<p style="text-align: justify;">Me gustaba mucho jugar a la pelota, pero era malo, de los que elegían siempre al último así que para no pasar más vergüenzas se me ocurrió llevar la pelota a la clase de educación física, ahora era el capitán, el que elegía a los compañeros para formar el equipo, era el Luchito Musrri del cuarto A, mi humillación fue trasladada a la «Rana René», un compañero que era del CDA (Club de Deportes Antofagasta) que era el más malo de todo el curso.</p>
<p style="text-align: justify;">Todos mis compañeros eran del Colo, eran super pocos los azules en mi curso, así que siempre era fácil elegir a tu jugador favorito, Puyol, Beltramo y Musrri eran mis comodines hasta que apareció un joven venido de Temuco, Salas era su apellido y nos tuvimos que pelear la 11 a combos con el Lucho Segura, él era repitente y bueno para la pelota. Siempre lo elegían de los primeros así que se ganaba el derecho de ser Salas.</p>
<p style="text-align: justify;">Un día donde yo era el capitán del equipo A y el Lucho Segura el del equipo B nos disputamos los jugadores para empezar la pichanga, pero al final de la repartija, donde por desgracia me toco quedarme con la Rana René, faltaba un solo punto por dilucidar… Quien sería Marcelo Salas.</p>
<p style="text-align: justify;">&#8211; Yo voy, soy Salas, yo lo elegí primero, desde el año pasado que lo elegí asi que yo tengo el derecho a la 11.</p>
<p style="text-align: justify;">&#8211; No po&#8217; guatón Danny, vo&#8217; siempre soy Musrri o Puyol, no vengas con esa ahora, yo soy Salas, además que te bailo todo el rato así que yo soy el matador y punto.</p>
<p style="text-align: justify;">Yo no iba a dejar que se mancillara mi nombre futbolístico, que hasta ese entonces solo me lo había ganado por ser el dueño de la pelota, iba a luchar hasta el final la autoría de ser Salas y poder jugar con la 11 para anotar goles por mi equipo, así que nos agarramos a combos para zanjar la disputa de quién sería el matador.</p>
<p style="text-align: justify;">El Lucho era más grande que yo y más habilidoso para los combos, así que comenzó a darme una sarta de puñetes que pocos pude esquivar, mi habilidad era desestabilizar a mi oponente, mi papá me había enseñado algunas técnicas de judo así que era fácil para mi agarrar a mi oponente y lanzarlo a tierra, fue lo que ocurrió: el Lucho en un dos por tres caía ante los gritos de los compañeros, que habían formado un círculo, los 11 que eran del Colo por un lado, y los 6 que eran de la U, por otro lado reforzados con los que eran hinchas de Antofagasta, la UC y la «Rana Rene» que era el que no sabía a quién alentar, pero que se quedaba conmigo porque lo había elegido para mi lado.</p>
<p style="text-align: justify;">Las niñas del curso llegaron a ver la pelea, y entre combo y combo escuchaba los gritos, las risas y el cántico que era característicos de día lunes cuando llegábamos a la sala.. Quién apago la luuuuuz,  los malos de la U.</p>
<p style="text-align: justify;">No podría decir que gane la pelea, el Lucho se defendió hasta el final, no pudimos ser Salas ninguno de los dos, justo llego “el Perro”, el inspector más odiado del colegio, nos separó, y llevó de un ala a los dos chunchos que se disputaban el nombre de Marcelo Salas.</p>
<p style="text-align: justify;">Me citaron al apoderado. Mi mamá tenía que ir por segunda vez en el año a dar la cara por su hijo revoltoso, le conté a mi mamá porque me habían citado al apoderado, que me había agarrado a pelea y que no era mi culpa, además que todos estaban molestándome por ser de la U, que apagara la luz y todo esas tonteras. Mi mamá después de pegarme un par de cachuchazos me dijo con un tono sepulcral: «Y se te cumplió lo que estaban pidiendo tus compañeros, vas a apagar la luz de tu pieza y te vas a ir acostar castigado hasta mañana. Cuando llegue tu papá vamos a conversar».</p>
<p style="text-align: justify;">Me fui corriendo a acostar y hacerme el dormido, mi papá nunca me retaba, jamás me pegaba pero cuando se enojaba, y con razón, nada bueno podía salir de esa conversación.</p>
<p style="text-align: justify;">Al día siguiente llegué al colegio y el Lucho Segura estaba sentado al final de la sala, cruzamos miradas pero no nos saludamos, me senté en mi puesto de siempre y del otro extremo de la sala se escuchó al Foster, el indio más hinchapelotas del curso gritar: ¡QUIÉN APAGÓ LA LUUUUUZ , LOS MALOS DE LA U!</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>Por <a href="https://twitter.com/Chuncho_Bulla">Danny Marilican Garramuño</a></strong></p>
<p>La entrada <a href="https://radioazulchile.cl/bulla-cuentos-quien-apago-la-luz/">Bulla cuentos: ¿Quién apagó la luz?</a> aparece primero en <a href="https://radioazulchile.cl">Radio AzulChile</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://radioazulchile.cl/bulla-cuentos-quien-apago-la-luz/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Bulla cuentos: Tu Ballet</title>
		<link>https://radioazulchile.cl/bulla-cuentos-tu-ballet/</link>
					<comments>https://radioazulchile.cl/bulla-cuentos-tu-ballet/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Radio AzulChile]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 23 Jul 2016 07:05:40 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Actualidad]]></category>
		<category><![CDATA[Bulla cuentos]]></category>
		<category><![CDATA[universidad de chile]]></category>
		<guid isPermaLink="false">http://radioazulchile.cl/?p=3407</guid>

					<description><![CDATA[<p>Esperabas atento la hora del partido. Ansioso. Ese día todo giraba entorno a los noventa minutos que se aproximaban. Caminabas al estadio escuchando en la radio AM a pilas todos los comentarios previos al partido. No se te escapaba ninguna estadística, ni un sólo análisis. Cada palabra importaba en el tiempo en que la televisión [&#8230;]</p>
<p>La entrada <a href="https://radioazulchile.cl/bulla-cuentos-tu-ballet/">Bulla cuentos: Tu Ballet</a> aparece primero en <a href="https://radioazulchile.cl">Radio AzulChile</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;">Esperabas atento la hora del partido.</p>
<p style="text-align: justify;">Ansioso.</p>
<p style="text-align: justify;">Ese día todo giraba entorno a los noventa minutos que se aproximaban.</p>
<p style="text-align: justify;">Caminabas al estadio escuchando en la radio AM a pilas todos los comentarios previos al partido. No se te escapaba ninguna estadística, ni un sólo análisis. Cada palabra importaba en el tiempo en que la televisión era un lujo.</p>
<p style="text-align: justify;">Tenías tu carnet de socio. Camiseta azul. Dos pilas de repuesto. No faltaba nada.</p>
<p style="text-align: justify;">Entrabas y te persinabas; más que un estadio, para ti era un santuario. Te sentabas en la galería esperando a que lleguen todos los hinchas. De a poco el Estadio Nacional se iba vistiendo de azul.</p>
<p style="text-align: justify;">Yo te esperaba en la casa. Sabía que a penas llegaras del partido me contarías todas las jugabas. Yo sólo tenía 7 años. No sé si sabía mucho de fútbol, pero siento que todo lo que me decías se me quedaba grabado. Carlos Campos, Rubén Marcos&#8230; Esos eran los que más te gustaban, decías que parecían un ballet, nunca entendía por qué le decían así, pero tus ojos brillaban.</p>
<p style="text-align: justify;">Celebraste tantos años viejo querido con esa camiseta, que ahora que la veo me acuerdo de ti. De tu ballet, de todas las veces que gritaste gol. Quizás por eso voy al estadio. Para acordarme de ti. De lo mucho que me haces falta.</p>
<p style="text-align: justify;">Escucho el partido en una radio AM a pilas. Quizás algún día sea un poco como tú, y también tenga mi ballet. Uno que gane todo y hasta nos regale una copa internacional. El partido va a comenzar. Jorge Sampaoli es el nuevo DT, y hay muchos jugadores nuevos, viejo querido.</p>
<p style="text-align: justify;">Se escucha una música a lo lejos.</p>
<p style="text-align: justify;">¿Será el ballet?</p>
<p style="text-align: justify;">
<p>La entrada <a href="https://radioazulchile.cl/bulla-cuentos-tu-ballet/">Bulla cuentos: Tu Ballet</a> aparece primero en <a href="https://radioazulchile.cl">Radio AzulChile</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://radioazulchile.cl/bulla-cuentos-tu-ballet/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Bulla cuentos: La entrada</title>
		<link>https://radioazulchile.cl/bulla-cuentos-la-entrada/</link>
					<comments>https://radioazulchile.cl/bulla-cuentos-la-entrada/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Radio AzulChile]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 14 Jul 2016 04:48:03 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Actualidad]]></category>
		<category><![CDATA[Bulla cuentos]]></category>
		<category><![CDATA[La entrada]]></category>
		<category><![CDATA[universidad de chile]]></category>
		<guid isPermaLink="false">http://radioazulchile.cl/?p=3270</guid>

					<description><![CDATA[<p>Cuando tienes 7 años, muchas cosas importan, pero hay pequeños detalles que te marcan la vida. Mi tío era fanático de Colo-Colo, de esos que podían estar discutiendo horas y horas, sin importar el paso del tiempo, con tal de que todos comprendamos que según él, es el equipo más grande. Me invitaba al estadio [&#8230;]</p>
<p>La entrada <a href="https://radioazulchile.cl/bulla-cuentos-la-entrada/">Bulla cuentos: La entrada</a> aparece primero en <a href="https://radioazulchile.cl">Radio AzulChile</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;">Cuando tienes 7 años, muchas cosas importan, pero hay pequeños detalles que te marcan la vida. Mi tío era fanático de Colo-Colo, de esos que podían estar discutiendo horas y horas, sin importar el paso del tiempo, con tal de que todos comprendamos que según él, es el equipo más grande. Me invitaba al estadio todas las veces que podía, la misma cantidad de veces le dije que no.</p>
<p style="text-align: justify;">Yo era fanático de la U.</p>
<p style="text-align: justify;">A esa edad ya había decidido ser de un sólo equipo, de un sólo amor -al menos en el fútbol-, y saltar en un sólo tablón. Cada fin de semana estaba atento a la radio para escuchar el partido de la U, no había otro modo, ni tele, ni plata para algo más. Ni camiseta.</p>
<p style="text-align: justify;">Lo único que tenía era ese amor por la U.</p>
<p style="text-align: justify;">Cuando caminaba con mi mamá por el persa me quedaba mirando la camiseta azul, me imaginaba con ella jugando y marcando goles a lo «Matador Salas», patear penales como el «Pato Mardones» o habilitar a mis compañeros de equipo con la clase que sólo tenía el «Leo Rodríguez». Pero no, no tuve camiseta ni pelota.</p>
<p style="text-align: justify;">Yo era feliz escuchando los goles en la radio, jugando en la cancha del barrio con mis amigos, en el colegio.</p>
<p style="text-align: justify;">Hasta que un día conocí la felicidad absoluta. Mi mamá llegó con un papel de regalo. Era extraño, no habían muchos regalos en mi casa, incluso en los cumpleaños.</p>
<p style="text-align: justify;">Me pasó el sobre y me puse a llorar. Tenía en mis manos una entrada para ir al estadio.</p>
<p style="text-align: justify;">¡Por fin iba a ver jugar a la U!</p>
<p style="text-align: justify;">Gracias mamá, por hacerme el mejor regalo de la vida: mi amor por la U.</p>
<p>La entrada <a href="https://radioazulchile.cl/bulla-cuentos-la-entrada/">Bulla cuentos: La entrada</a> aparece primero en <a href="https://radioazulchile.cl">Radio AzulChile</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://radioazulchile.cl/bulla-cuentos-la-entrada/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Bulla cuentos: Mis primeras camisetas de la U</title>
		<link>https://radioazulchile.cl/bulla-cuentos-mis-primeras-camisetas-de-la-u/</link>
					<comments>https://radioazulchile.cl/bulla-cuentos-mis-primeras-camisetas-de-la-u/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Radio AzulChile]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 06 Jul 2016 18:22:03 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Actualidad]]></category>
		<category><![CDATA[Bulla cuentos]]></category>
		<category><![CDATA[universidad de chile]]></category>
		<guid isPermaLink="false">http://radioazulchile.cl/?p=3162</guid>

					<description><![CDATA[<p>Te invitamos a leer esta nueva sección de nuestra web&#8230; En mi casa, siempre hubo una camiseta Azul para el lavado, mi madre se esmeraba en tenerme el equipo de mis amores impecable para que semana tras semana lo usara orgulloso en esas pichangas de barrios que duraban toda una tarde. La camiseta de tan [&#8230;]</p>
<p>La entrada <a href="https://radioazulchile.cl/bulla-cuentos-mis-primeras-camisetas-de-la-u/">Bulla cuentos: Mis primeras camisetas de la U</a> aparece primero en <a href="https://radioazulchile.cl">Radio AzulChile</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Te invitamos a leer esta nueva sección de nuestra web&#8230;</strong></p>
<p><span style="font-weight: 400;">En mi casa, siempre hubo una camiseta Azul para el lavado, mi madre se esmeraba en tenerme el equipo de mis amores impecable para que semana tras semana lo usara orgulloso en esas pichangas de barrios que duraban toda una tarde. La camiseta de tan noble color siempre tenía una U en el pecho, mi padre desde pequeño me lo impregno en la piel. A mis cortos años de vida me regalaba un polerón con un chunchito pegado. En esos años no existía la costosa indumentaria para que los niños lucieran estoicos la marca y el escudo del club, con suerte alguna osada modista se atrevía a innovar y salir de sus férreos cánones de costura. Yo era feliz con mi polerón azul con un chuncho en el pecho, es lo que decían mis padres yo apenas tenía 2 años. </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Mi padre, el culpable de hoy amar estos colores con mi vida,  era funcionario público, y en navidad le daban un vale con un monto para retirar en una tienda deportiva de la ciudad donde vivíamos, Norte Sport de Antofagasta, que no se si aún existe, pero era sagrado que en las vísperas de las fiestas concurriéramos con mi padres y hermano a elegir los regalos de navidad que a esa altura ya sabíamos que el viejito pascuero no nos traería, sino que era mi viejo el que se partía el lomo para darnos un buen pasar. </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Ya pasó a ser una tradición familiar y año tras año mi padre nos decía:</span></p>
<ul>
<li style="font-weight: 400;"><span style="font-weight: 400;">Ya niños, tienen diez mil pesos para elegir lo que quieran de la tienda, recuerden que es para navidad así que no lo pueden usar hasta el 25 de diciembre.</span></li>
<li style="font-weight: 400;"><span style="font-weight: 400;">Ah pucha, ¿y me la puedo probar para ver cómo me queda por último?</span></li>
<li style="font-weight: 400;"><span style="font-weight: 400;">Sí claro y después se guarda hasta navidad.</span></li>
</ul>
<p><span style="font-weight: 400;">Y yo me iba corriendo hasta donde estaban colgadas las camisetas de la U de Chile de esa temporada y pedía el equipo completo, short, calcetas y camiseta, y si me sobraba algo del cupo que nos designaba mi padre lo complementaba con una pelota o calcetas deportivas de otro color. Recuerdo haber hecho ese ritual unas 6 o 7 veces, pero nunca voy a olvidar la última vez que concurrimos a la ceremonia anual de elección de equipo completo de la U, fue en el año 1996 donde me llamó mucho la atención una camiseta azul más grande de las que estaba acostumbrado a usar y tenía varias particularidades que desde que la vi me enamore perdidamente de ella, en las mangas tenía una serie de chunchitos rojos que se extendían por todo el brazo y en el frente un chuncho tridimensional grande, era la camiseta más linda que había visto, sin duda una de mis favoritas.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Esa hermosa camiseta me duró varios años, siempre elegíamos la indumentaria de la U por partida doble, ya que mi hermano Cristián, con el cual nos llevamos por 5 años de diferencia también era parte del ritual. La camiseta de 1996 tuvo un destino importante para mí pero con final muy inesperado, fue producto de una operación clandestina e encubierta de acercar a un primo pequeño al club de mis amores, tratar de hacer azul a un pequeño inserto en una facción de mi familia que era alba hasta el alma, lo teníamos casi convencido al “cabezón que te peroné Dios” como le decíamos nosotros por su particular versión de la cumbia “Que te perdone dios, que te perdone”, su historia es algo particular y con el pasar de los años esa canción me hizo eco, que Dios lo perdonara por su fatídica elección. </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Mi pequeño primo, que por casualidad también se llamaba Cristian, le toco pasar un tiempo en nuestro hogar, ya que mi tía favorita, la tía Miriam o más conocida como la tía chiqui chiqui (la bauticé así porque era peluquera y desde muy niño me cortaba el pelo)  sufrió un accidente cuando él era muy pequeño, aun no cumplía el año, y tuvo que estar hospitalizada varios meses, así que mis padres como eran sus padrinos se hicieron cargo de su cuidado mientras mi tía se recuperaba. Cristian pasó a ser uno más de nuestro clan, lo íbamos a buscar los fines de semana para llevarlo a nuestra casa, a jugar y compartir con nosotros y en cada visita que nos hacía lo íbamos convenciendo más y más de ser un bullanguero. Lo teníamos 90% convencido de ser un romántico viajero. Cuando estaba en nuestra casa y al preguntarle de que equipo era él contestaba siempre con una sonrisa en sus labios ¡De la U tío, siempre de la U primo!</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Así que una navidad, me desprendí de un tesoro que tenía guardado para quizás uno de mis hijos. ¡Bueno! hay que ser justos y verdaderos en el relato, tal camiseta ya no me quedaba buena, había crecido, más para el lado que para arriba, así que esa camiseta paso a ser parte integrante del cajón de los recuerdos, pero era un excelente regalo de navidad para un novel bullanguero, así que no lo pensé dos veces y se la regale a mi primo indeciso para una navidad. Sus ojos se iluminaron, y se la puso de inmediato, en mi casa todos estábamos felices, lo habíamos convencido, era un chuncho más en la familia.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Mi desazón iba cobrar fuerzas cuando me enteré que poco tiempo después, su hermano mayor, el Kike, que era un hincha albo de los que siempre me molestaban por no haber ganado nada en 25 años, le trajo una camiseta del club del indio y su traición quedó sellada, mi primo regalón, el cabezón había traicionado mis colores, los colores que nunca fueron suyos para ponerse una camiseta de color blanco y  negro para no sacársela del corazón jamás.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;"> Una lección pude aprender de esto, uno nace azul o lo descubre en el transcurrir de tu vida, pero uno solo elige ser azul, amar al bulla pero por decisión propia, si no amas esa camiseta desde el día que la viste no habrá fuerza en el mundo que te haga amarla o guardarle respeto, ese sentimiento lo descubrí desde pequeño, desde la primera vez que vi una bullanguera  con un chuncho en el pecho, me enamoré de ella y le juré amor eterno desde la cuna al cajón.</span><span style="font-weight: 400;">  </span></p>
<p><b>Por <a href="https://twitter.com/Chuncho_Bulla">Danny Marilicán Garramuño</a></b></p>
<p>La entrada <a href="https://radioazulchile.cl/bulla-cuentos-mis-primeras-camisetas-de-la-u/">Bulla cuentos: Mis primeras camisetas de la U</a> aparece primero en <a href="https://radioazulchile.cl">Radio AzulChile</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://radioazulchile.cl/bulla-cuentos-mis-primeras-camisetas-de-la-u/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
	</channel>
</rss>
