<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Crónicas archivos | Radio AzulChile</title>
	<atom:link href="https://radioazulchile.cl/tag/cronicas/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>https://radioazulchile.cl/tag/cronicas/</link>
	<description>Medio Digital Partidario Club Universidad de Chile.</description>
	<lastBuildDate>Fri, 17 Apr 2020 15:39:48 +0000</lastBuildDate>
	<language>es</language>
	<sy:updatePeriod>
	hourly	</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>
	1	</sy:updateFrequency>
	<generator>https://wordpress.org/?v=6.9.4</generator>

<image>
	<url>https://radioazulchile.cl/web/wp-content/uploads/2020/12/Logo-Radio-AzulChile-2019-150x150.jpg</url>
	<title>Crónicas archivos | Radio AzulChile</title>
	<link>https://radioazulchile.cl/tag/cronicas/</link>
	<width>32</width>
	<height>32</height>
</image> 
	<item>
		<title>Del origen a la fecha</title>
		<link>https://radioazulchile.cl/del-origen-a-la-fecha/</link>
					<comments>https://radioazulchile.cl/del-origen-a-la-fecha/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Radio AzulChile]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 17 Apr 2020 15:39:48 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Crónicas de Nacho Marquez]]></category>
		<category><![CDATA[Crónicas]]></category>
		<guid isPermaLink="false">http://radioazulchile.cl/?p=12281</guid>

					<description><![CDATA[<p>La vida parece empecinada en darnos un momento de calma, de reflexión, de reconexión y de reconstrucción. Hoy por hoy nos hemos visto obligados a retraernos y a realizar diferentes ejercicios mentales. Sin lugar a dudas, el ejercicio favorito del ser humano es recordar; fechas, momentos, lugares, sabores, lo que sea. Dentro del encierro al [&#8230;]</p>
<p>La entrada <a href="https://radioazulchile.cl/del-origen-a-la-fecha/">Del origen a la fecha</a> aparece primero en <a href="https://radioazulchile.cl">Radio AzulChile</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>La vida parece empecinada en darnos un momento de calma, de reflexión, de reconexión y de reconstrucción. Hoy por hoy nos hemos visto obligados a retraernos y a realizar diferentes ejercicios mentales. Sin lugar a dudas, el ejercicio favorito del ser humano es recordar; fechas, momentos, lugares, sabores, lo que sea. Dentro del encierro al que nos ha invitado la pandemia, son numerosas las sorpresas virtuales que nos hemos llevado, pero por lejos, la que más me detengo a ver es la campaña del equipo azul del 94. Ese que es el título más importante, aunque deportivamente no signifique tanto. El cierre de un proceso largo, con muchos momentos agraces como siempre en la vida nos ha tocado a los de color azul. Campaña que nos vuelve a encantar con la mística de la U, eso que siempre decimos que es tan propio. El amor por la camiseta, la pasión con la que se hacen las cosas, eso que profesamos donde quiera que vayamos, sea en la cancha o en un asado familiar donde esos primos medios lejanos llegan a hinchar con el falso amor por el equipo rival.</p>
<p>Si quisiéramos hacer una conexión, probablemente debamos viajar allá “do remonta la verdad”, a los orígenes. En el Instituto Nacional, cuna de grandes nombres de nuestro país, estuvo la semilla de lo que hoy conocemos como el equipo de nuestros amores. De ahí, los internos del “Nacional” pasaron a formar el Internado Nacional Barros Arana y surge el Internado F.C., que será clave en el proceso fundacional y que se coronó campeón de la Liga Arturo Prat. Saltando en la línea del tiempo llegamos al 25 de marzo de 1911, cuando se decide crear una rama “universitaria” del Internado F.C., ya que sus ex alumnos querían seguir ligados al colegio; una cuestión de espíritu, como siempre. Sería este el equipo que sentaría las bases para la posterior unificación de equipos de fútbol de la Universidad de Chile, la cual ocurriría el 24 de mayo de 1927, fecha que se ha ido estableciendo como el aniversario único de la U debido a un proceso ejecutado desde arriba por los usurpadores de la historia: Azul Azul SA. Ese día se fusionan el Club Náutico, el Club Atlético Universitario, la Federación Universitaria de Deportes (tres equipos dentro de la Universidad) y el Internado F.C. para dar vida al Club Universitario de Deportes, el que después recibiría más apoyo de la “Casa de Bello”, como el uso del nombre, la afiliación automática de los estudiantes al carácter de socios del equipo de fútbol y la sincronía de los símbolos. A pesar de todos estos datos, queda en el aire la discusión por la fecha oficial, ya que algunos reconocen el origen de la U como su fundación, mientras que otros se inclinan por el fin del proceso de formación. Sin ir más lejos, distintas publicaciones oficiales no coinciden en la fecha.</p>
<p>Queda, finalmente, a criterio de cada hincha el día de cumpleaños que va a celebrar. Yo, por mi parte, vuelvo al origen, al génesis, a marzo de 1911. Es ahí donde comenzamos a escribir la historia, la que algún día nos hará encontrarnos de frente con el fracaso, pero también con el éxito y con el amor. Si hubiera sabido don Carlos Fanta y esos muchachos que estudiaban frente a la Quinta Normal todo lo que sus esfuerzos traerían, volverían a escribir la historia de la misma forma, con el mismo amor de entonces. ¿Qué debemos hacer con quienes intentan apropiarse de la historia del Club de nuestros amores? Para comenzar, denunciarlos como meros mercaderes de la memoria y la emoción; todas estas discusiones que llevamos en el seno de la hinchada, a ellos seguro ni les interesan. La decisión de cuál es la verdadera fecha que debe registrarse en todos lados es larga y no se resolverá ahora. Pero el primer paso para ello es recuperar el Club, así lo podríamos decidir nosotros y nosotras, quienes de verdad lo amamos.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Nacho Márquez | Radio AzulChile.cl</p>
<p>La entrada <a href="https://radioazulchile.cl/del-origen-a-la-fecha/">Del origen a la fecha</a> aparece primero en <a href="https://radioazulchile.cl">Radio AzulChile</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://radioazulchile.cl/del-origen-a-la-fecha/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Carta abierta a la U</title>
		<link>https://radioazulchile.cl/carta-abierta-a-la-u/</link>
					<comments>https://radioazulchile.cl/carta-abierta-a-la-u/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Radio AzulChile]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 03 Oct 2019 18:42:52 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Crónicas de Nacho Marquez]]></category>
		<category><![CDATA[Crónicas]]></category>
		<guid isPermaLink="false">http://radioazulchile.cl/?p=11680</guid>

					<description><![CDATA[<p>Hola bulla, ¿cómo estás? Es innegable que no hemos andado del todo bien por estos días, así es que vine a decirte algo. Pedirte algo, más bien. Pedirte que te acuerdes del camino que hemos recorrido juntos. Que saboreemos juntos los sorbos de pisco escondido en la chaqueta de cuero la vez con Cruzeiro. Que [&#8230;]</p>
<p>La entrada <a href="https://radioazulchile.cl/carta-abierta-a-la-u/">Carta abierta a la U</a> aparece primero en <a href="https://radioazulchile.cl">Radio AzulChile</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>Hola bulla, ¿cómo estás? Es innegable que no hemos andado del todo bien por estos días, así es que vine a decirte algo. Pedirte algo, más bien.</p>
<p>Pedirte que te acuerdes del camino que hemos recorrido juntos.</p>
<p>Que saboreemos juntos los sorbos de pisco escondido en la chaqueta de cuero la vez con Cruzeiro.</p>
<p>Que sientas en tu latir la adrenalina de esas caminatas por Avenida Matta con camiseta en los barrios pintados sin colores.</p>
<p>El dulzor de ese melón con vino después del penal contra La Calera y la alegría de los goles que llegaban por la radio desde la quinta región.</p>
<p>Evoquemos el estacionar en el Montserrat antes de cruzar la Shell y comprar las entradas en ese estadio que parece castillo y que está en Independencia, así como también de la ensalada de chuchadas proferidas al lateral rival de turno a través de la reja cuando estábamos en Andes.</p>
<p>Recuerda que ahí vimos también uno de los pocos goles del gran capitán a Huachipato, el 2002.</p>
<p>Que la guagua se asustó cuando gritamos el uno a cero en México, con el tata ahí en el sillón.</p>
<p>La amargura del llanto después de los penales el 2006.</p>
<p>Te pido que te acuerdes del taxista que soltó el volante en plena Alameda para celebrar el gol de Victorino a Flamengo, y también de la polera de Montillo, nuevamente en Plaza Chacabuco.</p>
<p>De cómo nos comimos las uñas contra Vasco y de la caminata a Santa Ana la noche de ese glorioso día catorce.</p>
<p>De la camiseta Avia con los números rojos; la de los chunchitos en las mangas;la del jugo de soya con el mismo chunchito en el cuello; de la primera con mangas rojas y por supuesto, de la Chilectra Metropolitana.</p>
<p>De la catarsis que se produce cuando cantamos sin polera.</p>
<p>Del Diego.</p>
<p>De la mortecina luz que arde al caer el sol tras las cornizas del Nacional.</p>
<p>Del olor que tenía el pasto cuando lo arrancábamos con las manos allá en El Salvador, y de las camisetas blancas y naranjas que se jugaron la vida para poner sobre nosotros los mismos fantasmas que nos venían acompañando hacía veinticinco años.</p>
<p>De la discusión en casa al llegar desde Talca, en ese bus que traía un carácter de mierda.</p>
<p>Del desayuno hacia Rancagua.</p>
<p><a name="_GoBack"></a> Del penal al Huevo y el dolor en River.</p>
<p>De las micros que no nos pararon porque íbamos con camiseta.</p>
<p>Del álbum de Salo y las insignias pegadas en los cuadernos.</p>
<p>De los cabezones del plantel noventa y cuatro.</p>
<p>Del taca-taca al que le pintamos azules los jugadores.</p>
<p>De las dudas.</p>
<p>De las Noches Azules.</p>
<p>De las veces que interrumpimos las juntas familiares para verte jugar.</p>
<p>Piensa, amigo mío, en los que no alcanzaron a verte campeón de América, en la excusa que metimos en la pega al día siguiente de los penales en La Serena, en los guitarreos en Las Salinas cuando íbamos a la Copa Viva Viña, en esas conversaciones interminables con amigos y rivales hablando de ti, de nosotros.</p>
<p>Finalmente, te pido por lo que más quieras, que no olvides cuánto te quiero.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Nacho Márquez | Radio AzulChile.cl</p>
<p>La entrada <a href="https://radioazulchile.cl/carta-abierta-a-la-u/">Carta abierta a la U</a> aparece primero en <a href="https://radioazulchile.cl">Radio AzulChile</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://radioazulchile.cl/carta-abierta-a-la-u/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Íntimo abrazo</title>
		<link>https://radioazulchile.cl/intimo-abrazo/</link>
					<comments>https://radioazulchile.cl/intimo-abrazo/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Radio AzulChile]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 30 Sep 2019 18:51:32 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Crónicas de Nacho Marquez]]></category>
		<category><![CDATA[Crónicas]]></category>
		<guid isPermaLink="false">http://radioazulchile.cl/?p=11667</guid>

					<description><![CDATA[<p>Bañada por la oscuridad de su pieza, Graciela se pasea y mece a su bebé, esperando que se duerma. Ha sido un día duro, son ya casi las once de la noche, o quizás más tarde; para poder saber la hora con exactitud tenía que pulsar la tecla lateral de su celular, y por lo [&#8230;]</p>
<p>La entrada <a href="https://radioazulchile.cl/intimo-abrazo/">Íntimo abrazo</a> aparece primero en <a href="https://radioazulchile.cl">Radio AzulChile</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>Bañada por la oscuridad de su pieza, Graciela se pasea y mece a su bebé, esperando que se duerma. Ha sido un día duro, son ya casi las once de la noche, o quizás más tarde; para poder saber la hora con exactitud tenía que pulsar la tecla lateral de su celular, y por lo despierto que estaba aún Salvador en sus brazos, recogerlo de la cama se torna una misión arriesgada. Graciela siente el peso de la jornada, por lo que trata de apurar la causa recurriendo a artimañas que han sido probadas en el pasado. Le habla. Le conversa con una voz muy suave, y con absoluta naturalidad acerca de su jornada, de la clase de práctica con los niños de cuarto básico, de la discusión que tuvo con la profesora de historia que regaña a los niños de tan solo moverse y hasta de la deliciosa hamburguesa de lentejas que escogió en el menú del casino de la universidad. Salvador la escucha atentamente, al menos en un principio, aunque sin comprender quizás ninguna de las palabras que pronuncia su madre. Como ya le ha resultado anteriormente, Graciela va bajando el volumen de su voz hasta casi llegar al susurro. A su vez, Salvador va cayendo en el sueño nocturno definitivo, y sus pequeños ojos oscuros se van sintiendo cada vez más pesados. Pero una de las mañas de este bebé es no conciliar el sueño rápidamente, y a pesar de que su compañero lo hace parecer fácil, a ella le cuesta un poco más hacerlo dormir. Hoy está sola, él se quedó a un asado con sus compañeros de equipo y aunque prometió no llegar tarde, la hora ha avanzado lo suficiente como para que Graciela tenga que cumplir con la última tarea diaria del bebé. Transcurridos algunos minutos, ella carraspea levemente para ver si Salvador se ha dormido. El bebé ni se inmuta. Se repite el procedimiento tres veces hasta que Graciela por fin se convence, Salvador está definitivamente, y hasta el otro día, dormido. Lo ha logrado, se felicita y se encamina hacia la pieza del bebé. Al cruzar el living, nota que ha dejado la cortina entreabierta, por lo que la luz directa del foco que alumbra el estacionamiento de la empresa frente al edificio donde viven, le sorprende la vista. Abre la puerta con sumo cuidado y acomoda la pequeña almohada en la cuna, pero justo cuando tiernamente besa la frente de su hijo, siente unas repentinas ganas de no dejarlo ir. No se trata de una enfermiza posesión, sino de un dulce deseo de tenerlo un rato más en brazos, de poder disfrutar unos momentos de cercanía en silencio y a solas. Se devuelve a su pieza, y con la seguridad de que Salvador no va a despertar, se sienta en la cama y decide ponerse a ver un par de videos de la campaña del noventa y cuatro. Comienza por el reportaje de canal 13, porque así siente que viaja en el tiempo y aterriza en ese día donde desde El Salvador bajó la esquiva octava estrella. Recuerda que en la mañana se le quedaron los audífonos debajo de la almohada y sonríe. Ve además algunos videos de la campaña del noventa y cinco y otros de la Copa Libertadores del año siguiente. La noche está cada vez más plácida, y mientras afuera las luces bailan al compás del reloj, adentro Graciela bosteza repetitivamente, es hora de acostarse. Ahora sí deja al pequeño en su cuna y se dirige al baño. Se lava los dientes y se concede un sarcástico llamado de atención al encontrarse tarareando la canción de Alberto Plaza, esa que dice que “soy de la U, de la Universidad de Chile”. Sale del baño lista para acostarse y se encuentra al otro integrante de la familia, quien le comenta pormenores del partido y del asado, le dice que la pasó bien, que se baña y se acuesta al tiro. Cuando esto ocurre, Graciela lleva un rato dormida, pero se incorpora para besarlo, darle las buenas noches y sonreír hasta mañana.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Nacho Márquez | Radio AzulChile.cl</p>
<p>La entrada <a href="https://radioazulchile.cl/intimo-abrazo/">Íntimo abrazo</a> aparece primero en <a href="https://radioazulchile.cl">Radio AzulChile</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://radioazulchile.cl/intimo-abrazo/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Ser de la U</title>
		<link>https://radioazulchile.cl/ser-de-la-u/</link>
					<comments>https://radioazulchile.cl/ser-de-la-u/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Radio AzulChile]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 16 Apr 2019 20:03:46 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Crónicas de Nacho Marquez]]></category>
		<category><![CDATA[Crónicas]]></category>
		<guid isPermaLink="false">http://radioazulchile.cl/?p=10961</guid>

					<description><![CDATA[<p>Me pasa que no es recurrente escuchar alguien decir: “me gusta la U”. Confieso que en muchas charlas futboleras he oído gente que “le gusta” otro equipo, o que es seguidor de este; pero extraño ese fervor que siento cuando hablo con otro hincha azul. Escuchando y compartiendo, he ido construyendo un poco esta idea [&#8230;]</p>
<p>La entrada <a href="https://radioazulchile.cl/ser-de-la-u/">Ser de la U</a> aparece primero en <a href="https://radioazulchile.cl">Radio AzulChile</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>Me pasa que no es recurrente escuchar alguien decir: “me gusta la U”. Confieso que en muchas charlas futboleras he oído gente que “le gusta” otro equipo, o que es seguidor de este; pero extraño ese fervor que siento cuando hablo con otro hincha azul. Escuchando y compartiendo, he ido construyendo un poco esta idea de qué es realmente ser de la U. Y ojo que tengo claro que las concepciones de las cosas pueden diferir entre unos y otros, por ende, en estas líneas más que sentar un reglamento, dejo abierta la opción a la reflexión.</p>
<p>Ser de la U no es un antojo, no es tampoco un estado pasajero, mucho menos un pasatiempo ni una actividad recreativa. No es ni de lejos una moda, de esas que surgen con un par de temporadas provechosas y de las que tanto saben en otras vitrinas. No es interés, qué duda cabe. Si así fuera seríamos hinchas de algún equipo más laureado, como Boca Juniors, Independiente, el Real Madrid o la Juventus. Ser hincha de la U no implica estar casado con la conveniencia, ni esperar que al equipo le vaya siempre bien.</p>
<p>Es sufrir, es entender que los nervios van y vienen en un catártico desfile de emociones. Es pensar toda la semana en el partido que se viene, y putear cada vez que juegan los combinados nacionales relegándonos a un plano invisible en los quehaceres futboleros, eso a pesar de tener perfectamente claro que para nosotros no hay nada más importante. Ser azul es abrazar a un desconocido al momento de ver entrar la pelotita, y desde ahí en adelante comentar con él o ella los pormenores del juego. Ser de la U es saber de su historia, es atesorar cada momento como único, lleno de esas emociones que nos hacen sentir vivos. Es valorar las campañas malas, recordar los dolores con una torcida sonrisa, a sabiendas de la satisfacción de haber acompañado al equipo en ese sufrimiento.</p>
<p>Es comprender el significado del canto más bello de todos, ese que dice que vamos por la vida sonriendo con el alma prendida en el amor, ir donde remonta la verdad. Es brindar por una vida fecunda de ideal, esos ideales que tanto se han perdido. La justicia, la belleza, la pasión. Ser de la U es desear con todo fervor que aquellos quienes representan a esta insignia dejen la vida entera en la cancha, porque nosotros así lo haríamos. Cómo no, si hemos dejado cumpleaños, matrimonios, bautizos, citas y otras cosas menos trascendentales por ver a la U jugar. Ni siquiera pedimos ganar, porque ser de la U es precisamente amar sin interés. No nos van a venir a hablar de copas, de laureles y de glorias, si nosotros a la U la queremos por lo que significa en nuestras vidas. Ser de la U es tener un equipo de futbolito y jugar con la camiseta más linda, es dejarlo todo para que quienes vean sus colores sepan que no va a ser fácil vencer a un grupo de giles comunes y corrientes que se transforman en superhombres cuando saltan a la cancha vestidos de azul. Ser de la U es indignarse por lo que pasa ahora, pero recordando el compromiso eterno e invisible que nos une a ella. Ser de la U también es haber dicho alguna vez: “no sufro más” y haberse arrepentido al rato.</p>
<p>Porque para ser de la U no hay que abandonar, hay otros equipos donde esas prácticas son comunes. Y no abandonar en serio, es estar ahí sufriendo y viviéndolo del mejor modo que uno encuentre posible, sin importar si es por la radio o por la tele. ¿O me van a decir que vale menos como hincha el caballero que no le alcanza la pensión para gastarse 12 lucas mensuales en ir a la cancha y tiene que seguirlo por la tele? ¿Nos hace menos hincha haber nacido después del 94? No señores, no olvidemos que la U somos todos (menos algunos) y que tenemos que seguir unidos, fortaleciendo ese lazo de color azul que nos une, nos cubre y nos protege; porque como dice un canto: “si todos cantamos, nunca nos van a vencer”. Para mí, al menos, ser de la U es sin lugar a dudas lo más lindo que le puede pasar a alguien en la vida.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Nacho Márquez | Radio AzulChile.cl</p>
<p>La entrada <a href="https://radioazulchile.cl/ser-de-la-u/">Ser de la U</a> aparece primero en <a href="https://radioazulchile.cl">Radio AzulChile</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://radioazulchile.cl/ser-de-la-u/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Regalo y Favor</title>
		<link>https://radioazulchile.cl/regalo-y-favor/</link>
					<comments>https://radioazulchile.cl/regalo-y-favor/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Radio AzulChile]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 06 Mar 2019 15:54:21 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Crónicas de Nacho Marquez]]></category>
		<category><![CDATA[Crónicas]]></category>
		<guid isPermaLink="false">http://radioazulchile.cl/?p=10792</guid>

					<description><![CDATA[<p>-Acá doblamos, papá- Salvador le indica a su papá que llegaron a la esquina de Lo Encalada con Carlos Dittborn, lugar donde cada día dan inicio a su paseo diario al parque. -Hoy no, Salvi, hoy vamos para otro lado- El niño comienza a experimentar un vacío en su estómago, como si tuviera mucha hambre. [&#8230;]</p>
<p>La entrada <a href="https://radioazulchile.cl/regalo-y-favor/">Regalo y Favor</a> aparece primero en <a href="https://radioazulchile.cl">Radio AzulChile</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>-Acá doblamos, papá- Salvador le indica a su papá que llegaron a la esquina de Lo Encalada con Carlos Dittborn, lugar donde cada día dan inicio a su paseo diario al parque.</p>
<p>-Hoy no, Salvi, hoy vamos para otro lado-</p>
<p>El niño comienza a experimentar un vacío en su estómago, como si tuviera mucha hambre. Cosa imposible, salieron de casa inmediatamente después de tomar once.</p>
<p>-Te voy a contar una historia, Salvi. O más bien te voy a pedir un favor, pero para pedirte el favor te tengo que contar una historia, y si quiero contarla bien, hoy no podemos ir al parque- cuenta el papá mientras van llegando al carrito de los completos.</p>
<p>&#8211; ¿Vamos al estadio, papá? Pero si hoy no juega nadie-</p>
<p>&#8211; No, o sea sí. Vamos al estadio aunque no juegue nadie. Lo que pasa es que ahí te voy a contar la historia-</p>
<p>Aferrado de la mano de su padre, Salvador lo observa cuando saluda a un joven en la entrada, les abre el candado y les muestra dónde se pueden sentar.</p>
<p>-Así que este es el estadio vacío- reflexiona Salvador, con esa capacidad de asombro que aún conserva. Se arrepiente de hacer el comentario en voz alta, porque la actitud de su progenitor ha sido solemne, pero para su sorpresa, le responde con un comentario jocoso.</p>
<p>-Es que cuando juega la U, el estadio nunca se ve vacío- Sonríen y abren la botella de jugo. El adulto despliega una bandera dividida en tres franjas con los colores de la U, mira a su interlocutor con una genuina expresión de cariño y toma aire para comenzar.</p>
<p>-Tú sabes que esta bandera es mía, pero hoy te la quiero regalar. Es parte de la historia, también. Resulta que esa bandera me la regaló un vecino que fue al partido con Cobresal, cuando descendimos. No sé si la compró para ese partido, pero me la dio cuando nos cruzamos. Él venía del estadio y yo de la casa de mi abuela, que tenía radio. Me vio llorando y me dijo: “Cuchito, yo no aguanto volver a sufrir por la U. Le regalo esto”. Yo francamente no supe qué decir. Tenía una terrible pena por el partido y sentía un profundo desprecio hacia el vecino por abandonar al equipo que había seguido toda la vida, pero también disfruté que me hubiera regalado la bandera. Aparte mucho mejor que estuviera en manos de alguien que no iba a dejar nunca al club, como yo. Le di las gracias así como nervioso y me fui a la casa. Para qué te voy a mentir, con 14 años vivir un descenso es fuerte, y los de la U éramos minoría en ese tiempo. Ahora recién los cabros chicos se están haciendo de la U porque la ven ganar, pero antes no era así la cosa. El asunto es que esta bandera siempre me ha ayudado. Cuando casi caemos de nuevo a los potreros, llevé la bandera al estadio. Cuando libré de los colocolinos en el 93, tenía la bandera en el bolsillo. Cuando los penales de la Copa Chile el 2015, estaba envuelto en la bandera. El 2011 con la Católica, me encerré en el auto a escuchar el partido con la bandera en el parabrisas. Pero la vez que más apreté la bandera fue una tarde de hace 23 años. Jugaba la U con la Cato, ese rival que tanto me gusta; se definía el campeonato y yo, enamorado hasta las patas, me vine al estadio mientras estaban operando a tu mamá de vesícula. Tú sabes que para esa fecha nosotros ya estábamos casados. Finalmente me vine, después de pensar varios millones de veces si dejar a tu madre allá o quedarme con ella. El instinto me dijo que alcanzaba a ir y volver antes de que ella despertara. Te mueres lo que fue ese partido, hijo. Los nervios a mil, todos en el estadio estaban tensos, nerviosos, conscientes de que en esos 90 minutos se jugaba la posibilidad de derrumbar todas las frustraciones vividas durante veinticinco años. Lo sabíamos nosotros y lo sabían ellos, quienes trataron de tirarnos la camiseta encima. Pero apareció el alma del equipo, ese Marcelo Salas del que tanto te he hablado y nos acercó unos peldaños al cielo. Me gasté lo último del anticipo en el taxi de vuelta a la clínica, para que cuando tu mamá me viera, cerrara los ojos y moviera la cabeza negando. Me quería morir, casi lo logro, pero había despertado. Le pedí disculpas y cuando llegamos a la casa después del alta me dijo que ya no había caso, que ella sabía lo importante que la U era para mí y que me quería así. “Pero me mentís de nuevo y te saco de la casa con camiseta y todo” me advirtió. Después de llegar del supermercado Montecarlo con las cosas que había comprado para prepararle comida, me dispuse a colgar la chaqueta en el closet y adivina qué tenía en el bolsillo. Obvio, no la había sacado desde el partido con los cruzados.</p>
<p>El tema hijo, es que yo te quiero regalar la bandera, pero a cambio de que me cumplas un favor. Todas las historias que he pasado, muchas de las vivencias que me han hecho crecer, las viví por la U. Lo primero que aprendí con esa banderita fue que a la U no hay que abandonarla, así como no hay que abandonar a ningún amor. Hay que ser fiel con lo que uno ama, y yo tengo pocos amores. Hacerte de la U, hijo, es un acto de amor. Ese es el favor que te pido-</p>
<p>Salvador siente que un cubito de hielo le sube por la espalda y atina solo a decir que sí, que él le gusta la U. Después tendrá tiempo para entender, ahora se entrega a sentir.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Nacho Márquez | Radio AzulChile.cl</p>
<p>La entrada <a href="https://radioazulchile.cl/regalo-y-favor/">Regalo y Favor</a> aparece primero en <a href="https://radioazulchile.cl">Radio AzulChile</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://radioazulchile.cl/regalo-y-favor/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Querido Jhonny Herrera:</title>
		<link>https://radioazulchile.cl/querido-jhonny-herrera/</link>
					<comments>https://radioazulchile.cl/querido-jhonny-herrera/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Radio AzulChile]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 22 Feb 2019 16:31:28 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Crónicas de Nacho Marquez]]></category>
		<category><![CDATA[Crónicas]]></category>
		<guid isPermaLink="false">http://radioazulchile.cl/?p=10781</guid>

					<description><![CDATA[<p>Quiero comenzar contándote que mi historia en la U comienza casi junto a ti, por allá por el año 99. Yo ya llevaba un par de años como declarado hincha azul, pero fue en esa campaña donde con 8 años comencé a seguir más de cerca los pormenores del equipo azul. Luego vino el bicampeonato, [&#8230;]</p>
<p>La entrada <a href="https://radioazulchile.cl/querido-jhonny-herrera/">Querido Jhonny Herrera:</a> aparece primero en <a href="https://radioazulchile.cl">Radio AzulChile</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>Quiero comenzar contándote que mi historia en la U comienza casi junto a ti, por allá por el año 99. Yo ya llevaba un par de años como declarado hincha azul, pero fue en esa campaña donde con 8 años comencé a seguir más de cerca los pormenores del equipo azul. Luego vino el bicampeonato, las eliminaciones de playoffs, el autogol de Pedro Reyes y el golazo de rabona de Mauricio Cataldo allá en Collao. Pero algo pasó el 2004, y ese comienzo con el baile a los indios nos dio una pequeña esperanza sobre lo que sería ese torneo. Salimos campeones rasguñando, apenas clasificando, pero con una tanda de penales que, como ocurriría en ocasiones posteriores, te tuvo como héroe. Y llegó ese 2005, en el que todos pensamos que de la mano del flaco Olivera, Rivarola, la liebre Riveros, el Colocho Iturra y por supuesto Marcelo Salas, íbamos a ganarle la final a los cruzados. Pero quiso nuestra mala estrella que fuesen ellos los que festejaron, dejándonos con una amargura que a mí al menos, me duró unos cuantos días. El salto lo damos al 2011 pero quiero hacer una pequeña parada en el 2008. Fue muy lindo verte salir campeón con Everton, sobre todo por la final y por el rival al que se enfrentaron. Sé la satisfacción que te debe haber provocado el ganarles a ellos y dejarlos sin esa chapa de multicampeones, la que ahora sería un rasgo tan insoportable como todos los que, alimentados por la soberbia, caracterizan a los hinchas de ese cuadro. Y volviste, aunque verte tan abrazado con Rivarola en ese partido contra Audax me dio la impresión de que tu regreso era inminente. Un amigo dijo por ahí que tú volviste a darnos algo que nos faltaba, que era respeto. Los jugadores de ese tiempo sentían a la U, pero permitían que antes de los clásicos nos basurearan como querían, y no respondían a nada. Algo cambió ese 2011. Cambió para bien, pero también para mal. Algunos se acostumbraron a ver una U poderosa, que metía miedo en cada rincón del continente. Sin embargo, quienes crecimos en épocas anteriores hemos forjado nuestro amor en situaciones mucho más adversas. Nuestra adolescencia fue una constante lucha contra las burlas de los parciales de otros clubes, sin contar las generaciones mayores a la nuestra que vivieron sin siquiera ver campeón a la U. Los 25 años, el descenso, la quiebra y todo eso lo sufrimos estoicos, como este amor nos ha enseñado. Este cambio que te mencionaba nos trajo a la sociedad anónima y nos cambió el formato a la fuerza. Nos estamos recién acostumbrando a esto de ver a los patrones de fundo dirigiendo los destinos de algo que para ellos es una empresa, una inversión; pero para nosotros es toda una forma de ver las cosas. Miramos con recelo las decisiones, en parte porque no tenemos voz ni voto en ellas, y además por el tono en que se están llevando a cabo. No olvidar que te dijeron vaca sagrada, ellos que por este club no han hecho más que transferir montos, ellos que no tienen idea de lo que significa ponerse los guantes para proteger la valla del equipo más lindo del mundo. Ellos, que creen que por tener más plata que el resto, pueden darse el lujo de ningunear a alguien que ha dejado la vida en la cancha por hacernos felices a unos pocos millones de locos que nos hacemos llamar hinchas de la U. Ellos, que no saben cuánto pierden si le quitan a la U al arquero más trascendente de los últimos 20 años, el capitán Jhonny Herrera. No te vayas nunca, capitán, que te llevarás una parte de nosotros.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Nacho Marquez | Radio AzulChile.cl</p>
<p>La entrada <a href="https://radioazulchile.cl/querido-jhonny-herrera/">Querido Jhonny Herrera:</a> aparece primero en <a href="https://radioazulchile.cl">Radio AzulChile</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://radioazulchile.cl/querido-jhonny-herrera/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>El dilema del sentimiento</title>
		<link>https://radioazulchile.cl/el-dilema-del-sentimiento/</link>
					<comments>https://radioazulchile.cl/el-dilema-del-sentimiento/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Radio AzulChile]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 14 Jan 2019 18:58:11 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Crónicas de Nacho Marquez]]></category>
		<category><![CDATA[Crónicas]]></category>
		<guid isPermaLink="false">http://radioazulchile.cl/?p=10582</guid>

					<description><![CDATA[<p>Entre camiseta nueva, refuerzos y poco, muy poco fútbol se nos estaba pasando la primera quincena del verano. “Los primeros doce días de enero son como los meses del año, por eso el siete o seis de enero siempre está nublado” decía mi abuela, y en el noveno de estos, nos topamos con una noticia [&#8230;]</p>
<p>La entrada <a href="https://radioazulchile.cl/el-dilema-del-sentimiento/">El dilema del sentimiento</a> aparece primero en <a href="https://radioazulchile.cl">Radio AzulChile</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>Entre camiseta nueva, refuerzos y poco, muy poco fútbol se nos estaba pasando la primera quincena del verano. “Los primeros doce días de enero son como los meses del año, por eso el siete o seis de enero siempre está nublado” decía mi abuela, y en el noveno de estos, nos topamos con una noticia que tuvo varios significados. El duende, uno de los últimos bastiones de esa gloriosa estadía de Jorge Sampaoli, se marcha a jugar en tierras amigas para nosotros los azules (Olivera y Pelusso, por decir nombres propios). Todos somos técnicos, y la mayoría cree tener la razón con su propio esquema; y es aquí donde se nos presenta el dilema del sentimiento. Porque sabemos lo que significa el apellido Lorenzetti en la U, pero también nos dimos cuenta de que en las campañas más recientes había tenido una disminución de su nivel. Asignamos distintas causas y recetamos distintos remedios para curarlo, pero finalmente llegó ese momento que veníamos chuteando. Y hay dos fuerzas dentro de uno, la del técnico y la del hincha. Para mí debió quedarse, e intentar un cambio en su función. No estamos hablando de un diez clásico, que no se tira al suelo ni presiona. Lorenzetti “corre y mete”, como a los hinchas de la U nos gusta, y quizás con una función más libre en medio terreno, algo podría pasar. Si David Pizarro pudo reinventarse, por qué no habría de hacerlo Gustavo Lorenzetti, que le ganó una final a la contra, que conoce la forma de meterse en los recovecos del área y, haciéndole honor a su apodo, mover la pelota de un lado a otro. Que venga Defensor Sporting y me diga lo contrario. O que venga la Católica. O que venga Ñublense, a quien hasta le marcó de cabeza. Y entonces empezamos a recordar, miramos al horizonte como si estuviéramos junto a la más bella puesta de sol; y cuando recordamos es porque ya no tenemos lo que recordamos, me enseñaron por ahí. Lentamente se va apoderando de nosotros ese hincha que constituye una parte importante del ser y –en mi caso, al menos- es el que regula los niveles de melancolía. Y es que aparte el tema “ídolos” ha estado bastante en boga por estos lados, a pesar de que acá se les cuida y respeta, y luego pensamos que quizás pudo haber sido diferente la salida, y nuevamente nos emputecemos con Carlitos Heller y tenemos que volver a nuestro lugar feliz; y nos quedamos con el recuerdo que nos emociona, con el gol a Liga, con el torneo del 2014, con los goles de fuera del área y con la movilidad en la transición, siempre buscando el espacio para recibir, aguantando la pelota de espalda y con sus ganas de ganar. Preferimos quedarnos con ese Gustavo frágil, que nos mostró su cara más sensible y se dejó cobijar por el abrazo fraterno y desinteresado de los camaradas de la U, los que ahora serán por siempre sus camaradas. Como reza la máxima futbolera, las penas del fútbol se pasan con fútbol, y ahora habremos de seguir los pormenores del Bolso, a ver si mencionan por ahí a nuestro duende, ahora enfundado en la armadura que vistieran Matías Rodríguez y Conde, dos que también estuvieron en ese año azul. Que te vaya muy bien, Gustavo, nos vemos pronto, ya ves que acá nos inclinamos hacia el lado del corazón.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Jose Márquez | Radio AzulChile.cl</p>
<p>La entrada <a href="https://radioazulchile.cl/el-dilema-del-sentimiento/">El dilema del sentimiento</a> aparece primero en <a href="https://radioazulchile.cl">Radio AzulChile</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://radioazulchile.cl/el-dilema-del-sentimiento/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Capítulo 1: I Want to Know What Love Is</title>
		<link>https://radioazulchile.cl/capitulo-1-i-want-to-know-what-love-is/</link>
					<comments>https://radioazulchile.cl/capitulo-1-i-want-to-know-what-love-is/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Radio AzulChile]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 13 Nov 2018 16:05:06 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Crónicas de Nacho Marquez]]></category>
		<category><![CDATA[Crónicas]]></category>
		<guid isPermaLink="false">http://radioazulchile.cl/?p=10358</guid>

					<description><![CDATA[<p>Wilfredo va apretado en la 210 que lo lleva a la multitienda donde se desempeña imponiendo el orden en los salvajes terrenos de los probadores de niños. Mira por la ventana las luces de la calle y piensa en Mariangela, esa compatriota de rulos perfectos y ojos de cielo, que lo tiene vuelto loco desde [&#8230;]</p>
<p>La entrada <a href="https://radioazulchile.cl/capitulo-1-i-want-to-know-what-love-is/">Capítulo 1: I Want to Know What Love Is</a> aparece primero en <a href="https://radioazulchile.cl">Radio AzulChile</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>Wilfredo va apretado en la 210 que lo lleva a la multitienda donde se desempeña imponiendo el orden en los salvajes terrenos de los probadores de niños. Mira por la ventana las luces de la calle y piensa en Mariangela, esa compatriota de rulos perfectos y ojos de cielo, que lo tiene vuelto loco desde que llegó al departamento, con mirada segura pero acogedora y una gran maleta azul. Mientras a velocidad crucero el bólido surca Vicuña Mackenna, Wilfredo evalúa una vez más las cuatrocientas noventa y dos técnicas que se le han ocurrido para invitar a salir a la crespa. Y es que su creatividad parece ser directamente proporcional a su timidez, y ni los consejos de su parcero Luchito han surtido efecto para romper esa dolorosa barrera que ahora, camino a la pega lo tiene escuchando una y otra vez la misma canción. Abre en Whatsapp su foto de perfil y se ríe nervioso. La señora del lado lo mira y parece notar que en el Spotify que Luchito le prestó cuando no tenía ni Cuenta Rut, ha sonado la misma pista desde que el moreno se puso a su lado. Bajan juntos y él, tal como le enseñó mamá, le ofrece su brazo para apoyarse y no caer al tiempo que le dedica un cálido “buenos días”. Marca tarjeta, saluda a todos uno por uno, llena su termo con café y avanza lleno de felicidad a su puesto; percatándose de que Luchito no ha llegado, y que como prometió bajo la condición de que la U clasificara a semifinales de la Copa Libertadores, debe haber despertado tarde y encañado. Cuando está terminando de ordenar los números lo sorprende un quejido masculino a sus espaldas, y al voltear reconoce inmediatamente a su compadre que, a pesar de verse aceptablemente bien, desprende cierto gesto que Wilfredo bien conoce, por lo que finalmente le extiende la tapa del termo que se usa como taza y le dice al oído: “cuando usted quiera hablamos del partido de ayer”.</p>
<p>Continuará.</p>
<p>La entrada <a href="https://radioazulchile.cl/capitulo-1-i-want-to-know-what-love-is/">Capítulo 1: I Want to Know What Love Is</a> aparece primero en <a href="https://radioazulchile.cl">Radio AzulChile</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://radioazulchile.cl/capitulo-1-i-want-to-know-what-love-is/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>La lata del olvido</title>
		<link>https://radioazulchile.cl/la-lata-del-olvido/</link>
					<comments>https://radioazulchile.cl/la-lata-del-olvido/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Radio AzulChile]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 10 Oct 2018 12:40:41 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Crónicas de Nacho Marquez]]></category>
		<category><![CDATA[Crónicas]]></category>
		<guid isPermaLink="false">http://radioazulchile.cl/?p=9972</guid>

					<description><![CDATA[<p>En horas de la mañana había tomado la sabia decisión de sacarse a la Lore de la cabeza. Su recuerdo lo atormentaba cada vez que pensaba en ella y en cómo se dejó llevar por la galantería barata del “Indio” que se la quitó. Porque así fue, por lo menos para Mauricio, la historia. Ese [&#8230;]</p>
<p>La entrada <a href="https://radioazulchile.cl/la-lata-del-olvido/">La lata del olvido</a> aparece primero en <a href="https://radioazulchile.cl">Radio AzulChile</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>En horas de la mañana había tomado la sabia decisión de sacarse a la Lore de la cabeza. Su recuerdo lo atormentaba cada vez que pensaba en ella y en cómo se dejó llevar por la galantería barata del “Indio” que se la quitó. Porque así fue, por lo menos para Mauricio, la historia. Ese colocolino de mierda se acercó a la Lorena después del carrete donde le había dado jugo al Mauri por la curadera y el escándalo que se estaba pegando en el galpón del 36. De ahí la flaca nunca fue igual con él. Se puso fría de una, como si el amor que tanto le prometía no significara nada. Aparte había sido una pasada de copas no más; tenía que entender que no todos los días se le ganaba a los cogoteros con penal atajado incluido. Estaba contento el Mauri y se puso a mezclar pilsen con pisco puro. Vomitó hasta lo que no tenía y la flaca lo empezó a jugosear. Él se fue a su casa y cuando se dio vuelta, vio que el “Indio” estaba esperando a la Lorena afuera del galpón con una Cristal en el brazo. Tres meses había durado el duelo hasta que el “Tuto” se las cantó claritas: “Córtala con la Lorena, huevón, si la loca ya se fue con ese gil. Te apuesto que van a durar un par de meses, un año a lo más; si los colocolinos no tienen alma, huevón, no saben amar. Olvídate, tomémonos unas cervezas y vamos a pitearles unos murales a los malos culiaos esos”. Mauricio recogió las sabias palabras de su compadre y ayudado por la adrenalina del rayado se acostó más tranquilo. Mientras pegaba el sol oblicuo de las 6 de la tarde de Diciembre, cruzó la Gran Avenida con dos latas en sus manos; una de Báltica y una de spray azul. A través de sus audífonos sonaba el casette de “Master of Puppets” que había copiado en la casa del “Tuto”. Llegó a su casa, enfiló hacia su pieza sin saludar y en la muralla que había limpiado de posters y fotos recortadas de las revistas Estadio y Minuto 90 escribió: “L.D.A.” Chacal.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Nacho Márquez | Radio AzulChile.cl</p>
<p>La entrada <a href="https://radioazulchile.cl/la-lata-del-olvido/">La lata del olvido</a> aparece primero en <a href="https://radioazulchile.cl">Radio AzulChile</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://radioazulchile.cl/la-lata-del-olvido/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>«Días grises»</title>
		<link>https://radioazulchile.cl/dias-grises/</link>
					<comments>https://radioazulchile.cl/dias-grises/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Radio AzulChile]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 11 Sep 2018 20:42:22 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Crónicas de Nacho Marquez]]></category>
		<category><![CDATA[Crónicas]]></category>
		<guid isPermaLink="false">http://radioazulchile.cl/?p=9676</guid>

					<description><![CDATA[<p>Luchito no entendía bien qué estaba pasando. La mama Sonia subía el volumen de la radio cuando hablaba esa voz profunda y apesadumbrada, que ella misma le había explicado pertenecía al “compañero presidente Salvador”. Tampoco comprendía mucho lo que este señor decía cuando hablaba de la patria, de los trabajadores y del general rastrero. La [&#8230;]</p>
<p>La entrada <a href="https://radioazulchile.cl/dias-grises/">«Días grises»</a> aparece primero en <a href="https://radioazulchile.cl">Radio AzulChile</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>Luchito no entendía bien qué estaba pasando. La mama Sonia subía el volumen de la radio cuando hablaba esa voz profunda y apesadumbrada, que ella misma le había explicado pertenecía al “compañero presidente Salvador”. Tampoco comprendía mucho lo que este señor decía cuando hablaba de la patria, de los trabajadores y del general rastrero. La mama andaba rara, y a pesar de que estaba cocinando como todos los días, no irradiaba la alegría de siempre, y suspiraba de tanto en tanto y miraba mucho más a la virgencita de Lourdes que tenía en el mueble. El día libre para Luchito parecía que no iba a tener descanso, a pesar de que fue el tata quien lo autorizó a faltar al colegio, “por precaución”.</p>
<p>Ese día la mama lloró mucho. Quizás un poco menos que esa tarde de agosto cuando Marta le dejó a Luchito para no volver más, pero parecía que en cualquier momento caía desmayada. Sin embargo, aguantó y cuando ya se hacía la hora de llegada del tata se sentó en la puerta. Luchito se sentó al lado suyo y le preguntó si podía ayudarle en algo. La mama lo miró tiernamente y le dijo que mejor fuera a preparar su mochila para volver a clases, que lo de hoy había sido solo un descansito y que el tata llegaría en cualquier momento para cenar. Lamentablemente la mama Sonia esta vez no tendría la razón.</p>
<p>Como cada mañana, Luchito miró el reloj de pared inmediatamente después de abrir los ojos. Eran las 9:15 y nadie lo había despertado para ir al colegio, por lo que intuyó que la situación era complicada y recordó los confusos sucesos del día anterior. Se levantó rápidamente y vio una escena que de ahí en adelante se convertiría en una constante: la mama Sonia colgando el teléfono y rompiendo en llanto. Luchito preguntó a qué hora había llegado el tata y su abuela le contestó que no había llegado, que unos militares se lo habían llevado preso en la esquina de Santa Rosa y Canto General, a media cuadra de la casa.</p>
<p>Ir al colegio era una actividad de segundo orden, habían pasado cuatro días desde el 11 y a Luchito se le ocurrió una idea brillante: si el tata no volvía, había que ir a buscarlo. Pensó en salir solo, pero el mismo tata le decía en cada paseo lo grande que era esta ciudad y lo pequeño que era el pueblo donde había crecido. Lo que decía el tata era verdad absoluta, no porque lo dijera con fuerza y determinación, si no que porque simplemente siempre se cumplía. La U es lo más grande del mundo, dijo el abuelo cuando volvió del partido con Peñarol, y aunque Luchito solo tenía 6 años, se le quedó grabado para siempre. El presidente Allende va a gobernar para el pueblo si es que lo dejan, también había dicho el caballero.</p>
<p>Se acercó a la cama de la abuela para darle los detalles de su idea y por primera vez en esos nefastos días la vio sonreír. La mama se incorporó y le dijo que a lo mejor no era tan descabellado pensar en ir a buscarlo, pero que no sabía adónde. Repasaron algunos números de teléfono y salieron. “Vamos al estadio” dijo la abuela, y Luchito asoció esa frase a las reuniones dobles y los clásicos universitarios de los que había sido testigo junto a su tata. Raro que la mama haya decidido ir al estadio un viernes por la mañana cuando no jugaba nadie, pero concluyó que lo mejor era no hacer preguntas.</p>
<p>Sentado en las graderías, su abuelo le contó toda su vida, o lo que recordaba de ella. Le dijo que a veces las cosas en las que uno cree lo convierten injustamente en alguien peligroso y que uno siempre debía obrar como el corazón le decía. Luchito le preguntó si iba a estar muchos días en el estadio, si lo había pasado mal y si todos los que estaban ahí sentados en la galería habían hecho lo mismo. Al separarse tras el abrazo, Luchito le dijo que lo iba a esperar para cenar. “Come tranquilo Luchito, yo llego pronto” fue lo último que le escuchó al abuelo.</p>
<p>Esa noche mama Sonia le explicó a Luchito por primera vez qué era la muerte.d</p>
<p>La entrada <a href="https://radioazulchile.cl/dias-grises/">«Días grises»</a> aparece primero en <a href="https://radioazulchile.cl">Radio AzulChile</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://radioazulchile.cl/dias-grises/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
	</channel>
</rss>
