Una extensa y distendida conferencia de prensa realizó hoy el entrenador de Universidad de Chile Angel Hoyos. El DT argentino habló de todo: de su niñez, de su relación con el éxito y el fracaso, del partido de mañana ante Cobresal, de su espiritualidad, etc.
Una de las virtudes de Angel Hoyos es que es un tipo entretenido. Se explaya y analiza aspectos del fútbol y de la vida en forma amena. Hoy no fue la excepción y en una extensa reunión con la prensa (más de media hora) habló de muchos tópicos de su vida completamente desconocidos.
Recordó su dura niñez, donde destacó que «pasé frío y dormí en la calle», haciendo un parangón de esa difícil experiencia con su relación con el nervio y presión que le podría generar el último tramo del torneo de clausura. A su vez, insistió en su forma de ver la vida, dándole un especial espacio a su espiritualidad y su amor por Dios, señalando que «Yo no sé odiar, quiero a todo el mundo».
Frente a la posibilidad de no ser campeón señaló que «Sé lidiar con el fracaso, aunque me cuesta asumir la derrota, el día que aprenda a perder mejor me voy para mi casa».
En lo futbolístico, destacó dos aspectos. El primero, haciendo referencia a la urgencia de puntos de Cobresal, el próximo rival de los azules. Frente a esto desestimó estar pendiente del posible descenso de categoría del elenco minero, aunque sí afirmó que «Los equipos que juegan comprometidos con el descenso a veces son más complicados que los que pelean en la parte arriba de la tabla».
Aprovechó de destacar que la U no tiene descartados ni lesionados para el partido de mañana, señalando que tanto Gonzalo Jara, Gustavo Lorenzetti como Johnny Herrera superaron sus dolencias y serán de la partida.
Por último, pidió a la hinchada que los acompañe en masa mañana, señalando que «El partido se debe ganar tanto en la cancha como en la galería».
