El amargo último partido de Diego López.

Universidad de Chile tenía el deber de ganar hoy en el Elías Figueroa de Valparaíso. Ya que enfrentaba a un rival directo en la lucha del descenso, Coquimbo Unido. Una derrota mandaba a los azules a puestos de primera B y dejaba a los piratas con oxigeno para la parte final del torneo.

No ocurrió ni lo uno ni lo otro. Ya que en un partido deslucido laicos y piratas igualaron sin tantos. Siendo la visita quienes tuvieron las mejores (las únicas para ser honesto) ocasiones de gol en todo el duelo. La verdad sea dicha, Universidad de Chile no pateó una sola vez en dirección a puerta rival. Así es muy complejo ganar un partido.

Diego López intentó mover el árbol y salió a la cancha con un 3-6-1 con Osorio y Assadi juntos además de Fernández para cabecear con dirección a nadie. El circuito no funcionó y el romántico viajero solo se limitó a levantar el balón buscando a su capitán pero ni uno de esos balones generó peligro en el conjunto amarillo. La verdad es que la visita nunca se sintió realmente en peligro.

En el complementó Coquimbo Unido mejoró pero la U siguió siendo un equipo sin dinámica, sin velocidad, sin sorpresa, sin volumen, sin ideas y sin un largo etc de factores que deben mostrar como mínimo los equipos profesionales. Los azules muestran poco y nada en una cancha de fútbol, por juego su nivel ya no es de la primera división.

Lo tuvo al final en varias ocasiones el cuadro de la IV región, pero su impericia y un par de buenas atajadas de Campo le prohibieron el triunfo. Por merecimiento, los 3 puntos se debieron ir al norte chico.

Una vez finalizado el partido el rumor comenzó a crecer entre los medios, los que no tardaron en confirmar la noticia: Diego López será cesado de sus funciones y solo resta llegar a acuerdo económico sobre su salida. El charrúa alcanzó a decir en conferencia post partido: «Tengo la fuerza para revertir esta situación y me siento bien para seguir. El trabajo es de día a día y esto no pasa por no sudar la camiseta, por ahí tenemos que correr mejor. Pero tenemos la confianza para revertir esta situación, que es muy difícil para todos nosotros”

En su reemplazo suena Sebastián Miranda, quien por segunda vez en el mismo año asumiría un interinato. El nombre del ex Unión sigue en duda, pues no está seguro de asumir un desafío que podría terminar con los estudiantiles en la primera B.

En estos momentos las palabras del presidente Clark suenan más irrisorias que antes, ya que el nivel de Universidad de Chile es francamente deplorable, tanto a nivel colectivo como individual, jugándose el descenso a 6 fechas del final y con una pista que se pone cada vez más cuesta arriba.

 

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