En el estadio CAP, en la región del Bio Bio, el equipo mágico volvió a sufrir una muy dolorosa derrota, por el mismo marcador que a mitad de semana en Temuco. Un 2-1 que deja muchas dudas.
El partido lo sufrió Universidad de Chile desde el pitazo inicial, con un equipo local que no dejaba espacios para crear y con dos volantes de contención que le caían como el espíritu santo a Walter Montillo. Sin poder crear fútbol a través del “buque insignia”, el cuadro azul perdió toda influencia en ataque. El equipo se volvió lento, poco dinámico, predecible y al borde del estado comatoso, algo así como una canción de Manuel García.
En ese plano, Huachipato se cansó y la U generó algo de peligro al local, no con mucha elaboración, sino con pelotazos a delanteros o las muy interesantes subidas de Beausejour. Así llegó la más clara azul pero Martínez falló en buena posición.
En el complemento el inicio fue igual a los primeros minutos de partido, pero esta vez los acereros no perdonaron y abrieron la cuenta antes de los 5 minutos. La U sintió el golpe pero la banca no se daba por enterada. Mantuvo nombres, y lo que es peor, formato de juego. La indicación de pasársela al 10 no bastaba. Aun así, un penal a Montillo (cobrado a través de VAR) fue cambiado por gol por Joaquín Larrivey. El empate era un botín que no se podía soltar en Talcahuano.
Pero, pero, pero, una última jugada local mostró todas las licencias defensivas del visitante que lo tienen más cerca de la primera B que de otra cosa. Un resumen de todo el último tiempo en un balón que nadie despejó y terminó en la red de De Paul (que tuvo una reacción algo timorata). Una derrota que caló hondo y deja al equipo muy mal parado en la tabla y con muchos cuestionamientos en la cancha.
Álvaro Valenzuela | Radio AzulChile.cl
Foto: encancha.cl