Post partido contra Everton: Oportunidad perdida.

Luego del receso por las elecciones, Universidad de Chile volvía a Rancagua para ser local contra el Everton de Viña del Mar.

El inicio del encuentro vio como la visita cedía terreno y balón al local. Los azules tenían la misión de lograr doblegar al conjunto ruletero desde la posesión. La resistencia de Everton se veía puesta en juego en la banda derecha del ataque del romántico viajero, esto porque Pablo Aránguiz se cargó por esa zona y pudo juntarse con las subidas de Andia.

El conjunto evertoniano también ofrecía lo suyo, principalmente a través de contra ataques veloces a cargo de Cecilio Waterman, quien solo complicaba a la defensa laica.

Lentamente el partido se jugaba como buscaba el cuadro de la V Región, los términos los imponía la visita y presentaba las mejores chances para abrir la cuenta. Si no lo hizo fue por la impericia de sus delanteros.

Pero Universidad de Chile tuvo un golpe de suerte, Everton pierde a Madrid por una fuerte entrada a Morales. Eso apuntaló al local en irse a por el triunfo.

En el complemento se vio a un local más lanzado en ofensiva, también con una visita que empezó lentamente a retroceder en su campo propio. Las mejores llegadas de los laicos se dieron en este periodo.

Pero todo cambió, cuando Moya metió una torpe mano en el área y luego de revisar el VAR, se sancionó penal para los viñamarinos, el cual Waterman cambió por gol. 0-1 en Rancagua.

El gol volcó a la U en campo rival, con más ganas que fútbol y con muy poca claridad se fabricó algunas ocasiones de gol. Pero el tiempo pasaba y el resultado se mantenía.

Con más minutos en el reloj, más se desesperaba el cuadro azul y más escaseaba la calma para tomar decisiones, la U chocaba con una muralla blanca de 10 elementos que no dejaban pasar a nadie. Se levantó mucho el balón pero el gol no cayó. Universidad de Chile se quedaba sin puntos y con una gran oportunidad perdida.

Foto: goal.com