Universidad de Chile enfrentaba a un rival bastante complicado, el siempre corajudo Coquimbo Unido.
En los pastos del Nacional se vio un partido abúlico en su inicio, con 10 jugadores en el centro del campo (5 por cada escuadra). Cada equipo buscó neutralizar al rival en la zona en donde se ganan y se pierden los partidos. Como resultado de esta técnica inicial fue un duelo trabado, peleado y con muy pocas ocasiones en los arcos. La U no sufría el partido, pero la visita tampoco.
En el complemento, una sola jugada en este tablero de ajedrez que se había transformado el gramado ñuñoíno terminó por cambiar el trámite: El ingreso de Guerra por Espinoza liberó espacios en la batalla de trincheras que se había transformado el medio terreno y copó espacios en el ataque azul. A la defensa coquimbana se le achicó el espacio de maniobra que tenían al solo marcar a un elemento (en este caso, Larrivey). El equipo mágico empezó a llegar con peligro a la puerta pirata, pero los filibusteros tenían también espacios para meter una contra.
Entre tanto asedio universitario, llegó la apertura de la cuenta, un buen disparo de Aranguiz terminó con la resistencia del capitán Cano. 1-0.
La visita sintió el golpe y por un espacio de entre 5 y 10 minutos los azules pudieron rematar el partido, falló Larrivey en muy buena posición. Pero lentamente los amarillos empezaron a encontrar espacios, la pareja de centrales y el lateral izquierdo debutantes eran un punto a tener en cuenta por ambos equipos. En especial con un delantero tan experimentado como Pinilla. Dicho y hecho, un centro desde la izquierda que Carrasco intenta anticipar con un fuera de tiempo y distancia horrible para un profesional, Zacaria no cerró bien porque no es marcador de punta. En ese escenario Mauricio Ricardo la pudo bajar y colocar. Empate a un tanto.
Ahora es el local el que sintió el golpe, empezó otro partido uno en donde la U no tenía las fuerzas mentales ni las variables técnicas para volver a buscar el triunfo. Entró Ángelo (no se bien a que) y Caputto adelantó las líneas, pero el peligro de cambiar el empate por una derrota terminó siendo más fuerte. Finalmente, se prefirió cuidar el punto.
Un partido complicado, pero en donde el equipo mágico demostró cosas interesantes, supo sufrir el partido y saber no perder. En contra, fue un partido en que se pudo ganar y no se lograron los 3 puntos. La carrera es de largo aliento y veremos como siguen sus escalas cada fin de semana.
Alvaro Valenzuela | Radio AzulChile.cl