El cuadro mágico volvió a las sonrisas, tras vencer por 3 a 1 a Palestino. En el mejor partido de la era Hoyos, se destacó de sobremanera el buen nivel de Beausejour, Espinoza y el juvenil Iván Rozas, además del poder de gol de Felipe Mora, la figura del partido.
En un contundente partido, Universidad de Chile volvió a los abrazos tras doblegar a Palestino por 3 a 1, en el marco de la quinta fecha del torneo de clausura.
El match tuvo un ritmo entretenido desde el comienzo, la U tomó el protagonismo desde el inicio, instalándose en terreno árabe con determinación. La triangulación entre Rodríguez, Espinoza, Reyes, Lorenzetti y Beausejour funcionó desde el comienzo y se vio reflejado en la apertura del marcador, cuando Felipe Mora definió con gran precisión un centro del 15 azul, tras gran jugada en sociedad.
Sin embargo, la ventaja azul duró pocos minutos, grosero error entre Herrera y Vilches que es aprovechado por Mauro Caballero para poner el 1 a 1. Todo hacía presagiar que volvían los fantasmas al elenco de Hoyos, no obstante, el buen juego ofensivo por la banda izquierda nuevamente dio sus frutos, otra vez gracias a un centro de Beausejour y un nuevo testazo de Mora.
En el segundo tiempo, la tónica del partido varió muy poco. Palestino intentó tomar mayor protagonismo, pero con escasa profundidad. Universidad de Chile mantuvo el balón y siguió generándose jugadas de peligro. En este proceso, se destaca la labor del juvenil Iván Rozas que, con gran movilidad y ganas, se ganó su espacio en la oncena titular. A su vez, el ingreso de David Pizarro le dio mayor tenencia de balón a la U y más profundidad de pases.
Y fue gracias a un certero corner de Pizarro que Matías Rodríguez logró el 3 a 1 definitivo. Buen partido del oriundo de San Luis de Argentina, quien llegó a 40 goles con la camiseta azul.
Tranquilidad en las huestes laicas, el cuadro mágico logró su segundo triunfo en el torneo de clausura, pero sin duda logró jugar el mejor partido en lo que va de la era de Angel Guillermo Hoyos.