No se pusieron colorados

Universidad de Chile enfrentó al poderoso Inter de Porto Alegre en el partido de ida por la fase dos de la Copa Libertadores. Era un partido difícil, el equipo del pujante sur de Brasil es reconocido en el continente y tiene jugadores que, a pesar de sus años, siguen mostrando su calidad como es el caso de Paolo Guerrero y Andrés D´Alessandro. El peruano fue un agente de constante peligro en la retaguardia azul, pero la inédita pareja de centrales Carrasco y Del Pino pudieron controlarlo. Párrafo aparte merece el partido de Carrasco, un tipo que llevaba más de 3 meses sin si quiera ser banca en un partido oficial y hoy debió ser titular ante uno de los mejores centro delanteros del continente.

El partido se vio trabado, un duelo de Copa con pocas chances en los pórticos pero con mucha intensidad en la mitad de la cancha. Los acercamientos con peligro eran bien resueltos por la pareja de centrales. Junto con eso, los laterales obviaron sus ganas de subir a lo loco y lo hicieron cuando la jugada lo ameritaba, de esa manera llegó la más clara del equipo mágico: un centro desde la izquierda de Coliqueo, encontró la cabeza de Larrivey que mandó el balón lejos. El lamento fue grande, pues la ocasión pudo terminar en la red. El primer tiempo encontró al equipo gaucho con dominio de balón pero sin la capacidad de profundizar o generar mayor peligro.

El complemento inició con una Universidad de Chile que adelantó sus líneas, alentada por el toque cansino de su rival fue a buscar un premio mayor, Montillo y Aranguiz se juntaron con mayor fluidez y Rodriguez empezó a abandonar su posición tan defensiva. La U generaba peligro en el arco colorado, pero cuando el partido empezaba a decantar a favor del león vino la expulsión de Montillo. Una entrada innecesaria le hizo ver la doble amarilla e irse a las duchas quedando 25 minutos aun. Una eternidad.

El resto del encuentro pilló al local aguantando con uñas y dientes el 0 en arco propio y a la visita con ganas de llevarse el triunfo. Una atajada notable de De Paul y nuevos cruces providenciales de Carrasco mantuvieron el marcador en blanco. El desgaste azul fue notorio, Espinoza entró por Henríquez para afirmar el medio campo y cumplió su tarea.

El cotejo terminó entre el fuego iniciado en la galería sur y un árbitro que no tenía muy claro como proceder ante la situación. Pero con una Universidad de Chile que sigue viva en la Copa Libertadores y deja la llave abierta para ir a buscar la clasificación a la orilla de río en el sur de Brasil.

 

Álvaro Valenzuela | Radio AzulChile.cl