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Opinión: Traicionar a la hinchada jamás

Hace algunos días en las redes azules circuló una foto con burlas, pero también con otro tipo de comentarios sobre un niño que intercambiaba su camiseta, revisa que pasó y como lo analiza otra camarada.

A veces se generan competencias estúpidas, luchas de poder, faltas de respeto, abusos. Un anhelo desesperado por demostrar jerarquía, por ponerle la pata encima al otro, por ser más que el otro, denostar al otro por saber menos, o creer que sabe menos, viajar menos. Pero a veces es distinto.

Nicolás es un joven hincha de nuestra institución que, con la inocencia propia de su edad, hace un par de días publicó su camiseta Cristal No Original con la intención de intercambiarla y obtener a cambio una camiseta Telmex. Una vez realizada la publicación, un par de personas se burlaron de él por haber publicado una réplica, y las reacciones no tardaron en llegar.

Como si hubiese sido un hijo, un hermano, un amigo o una persona cercana; decenas de camaradas se hicieron presentes en la publicación, defendieron a Nicolás y se dirigieron a los eruditos que se sintieron con el derecho de faltarle el respeto. Como si fuera poco, en un par de horas Nicolás ya tenía ofertas de muchos camaradas que le regalaron distintas prendas originales, en su talla e incluso algunas en modelos a su elección. Los que no tenían prendas de su talla no dudaron en ofrecer otras cosas, incluso inmateriales.
Aparte de una incoherente justificación; no se supo mucho más de los que ridiculizaron al Nico.

Este es el espíritu del hincha de la U, esto es, para mí, el verdadero sentido de la tan manoseada palabra “camaradería”. Camaradas son los que defendieron al Nico, los que ayudan a un niño si ven que se cae en la cancha, los que intervienen por otro cuando ven una injusticia policial, los que venden sus entradas a precios razonables (Ojo que razonable no significa regalar nada ni perder nada; razonable es no aprovecharse de un camarada).

La camaradería en nuestra barra es lo que me da la tranquilidad de sacar mi celular en la galería sabiendo que nadie me lo va a robar, que cuando presto mi encendedor, no importa cuantas vueltas de, se que va a volver. Camaradería es que un caballero me ofrezca agua cuando el calor una vez me venció, y que cuando se me cayó una entrada llegando a San Carlos me avisaran de inmediato.

La camaradería es nuestra esencia, es lo que nunca jamás podemos perder. Esa camaradería, para mi, es parte de ser ese Club Mágico, es lo que debemos cultivar y lo que debemos transmitirle a los más jóvenes.

Yo estoy segura de que al Nico jamás se le va a olvidar lo que sus camaradas hicieron por él.
Gracias a todos los que lo defendieron, gracias a los camaradas que crean Bolsas de Empleo para auxiliarnos mutuamente, a los que organizan y participan de Onces Solidarias gastando su platita para ayudar a otros, a los que organizan Eventos a Beneficio con los recursos que tengan para asistir a un bullanguero que se encuentra en problemas.

Gracias a todos los que hacen cosas bonitas por la U y por su gente, porque entre todos construimos esa linda camaradería.

Por Valentina Utreras

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