Post partido contra Wanderers: Triunfo inmerecido.

Luego de la dolorosa derrota en el super clásico, Universidad de Chile volvía a Rancagua para ser local contra el decano del fútbol chileno.

A pesar de no tener puntos, el equipo de Valparaíso salió con todo a buscar su primera unidad, sometiendo a Universidad de Chile. En eso ayudó que al cambio que por obligación debió hacer la banca laica en el primer minuto de juego por la lesión de Cañete e ingreso de Sandoval.

El conjunto porteño era superior en el juego, controlaba el balón y el ritmo del partido. Falló increíblemente Ubilla, y los caturros tuvieron otras opciones sin éxito. Pero gol que no se hace en un arco se hace en el otro, en una jugada rebotada, Joaquín Larrivey anotó la apertura de la cuenta. El gol no cambió el trámite del encuentro, Santiago Wanderers siguió como dominador y encontraba espacios en la defensa laica.

El entre tiempo encontró a ambos equipos en la misma dinámica que en todo el primer tiempo, con un cuadro porteño presionando y con la Universidad de Chile con ninguna capacidad de contrarrestar el dominio visitante.

En el complemento el partido siguió en la misma línea que durante los primeros 45 minutos, con la visita dominando y los azules sin capacidad de encontrar respuestas desde lo colectivo.

A la mitad del segundo tiempo, los verdes hacían los méritos más que suficientes para no quedar en nada, pero entre los errores de definición de sus delanteros y algo de mala suerte, se mantenía el marcador a favor del local.

Dudamel movió el tablero, mandó 3 cambios para intentar torcer del desarrollo del duelo, pero el equipo siguió con su pésima forma y quizás, entendiendo el premio inmerecido que se llevaba a Santiago, la U empezó a retroceder en su campo, cediendo más terreno al colista del torneo.

En el final del encuentro ambos equipos sintieron el peso de los 90 minutos, las ideas faltaban y la precisión era una quimera, pero el corajudo conjunto de Valparaíso seguía presionando, lo tuvo en dos ocasiones, pero el empate no llegó. El duelo se cerró con un inmerecido triunfo  laico, 3 puntos que en nada calman las pasiones azules con un cuestionado Dudamel.