La derrota final de Rafael Dudamel

Luego de la dolorosa derrota contra Everton, Universidad de Chile volvía a Rancagua para ser visita contra Audax Italiano.

El equipo visitante decidió salir con todo a derrotar al único invicto del fútbol chileno, Aranguiz muy cargada por la izquierda generaba peligro en la defensa itálica.

Pero el equipo de colonia despertó y empezó a demostrar porque su posición en tabla del torneo nacional. Con Crovetto muy activo por izquierda y Monticinos por derecha, los locales empezaron a ejercer una presión alta sobre la defensa laica.

El partido entró en un bache en donde parecía que la U quería pero no podía y aunque no llegaba a fondo, los locales si tenían mucho más con que hacer daño. Y ese daño quedó patente en los últimos minutos del primer tiempo en donde Audax estrelló un tiro en el travesaño y una jugada de riesgo.

Pero el destino decidió ayudar a la visita, un muy evitable penal fue cobrado a favor de los laicos, Larrivey se paró frente a Muñoz y lo cambió por gol. 1-0 para los estudiantiles.

El complemento encontró a un local furioso por el empate, aunque sin claridad, el cuadro itálico buscaba presionar y arrinconar a su rival. De esa manera, a través de Montecinos, encontró el empate. Luego de la paridad, Audax tuvo grandes minutos, siendo un vendaval que superaba en todas las líneas al conjunto laico.

Algo mejoró la U, en algo se acercó y pudo crear un poco de peligro en la puerta local, pero solo fue un espejismo, el conjunto de La Florida siguió siendo superior y eso se consolidó en el gol de Labrín ante una mala salida de De Paul.

Los universitarios intentaron emparejar el marcador, pero con mucho desorden y nada de claridad no generaron peligro real en la puerta del cuadro de colonia.

El reloj avanzaba y la ansiedad mataba a los del CDA, pero Audax estuvo más cerca del tercero que la U del empate, así el tiempo se terminó y Universidad de Chile volvió a comer una derrota dura, que dejas muchas dudas y pocas certezas.