¿Cómo se adueñó Heller de Azul Azul?

Este artículo es parte de la serie «La Historia de Azul-Azul en la U: Instalación, Auge y Decadencia». En el capítulo anterior, analizamos la era Yuraszeck, siendo el punto inicial de la caida que experimentamos hoy. Si bien fue positiva en lo económico, el club se despotenciaría en lo deportivo, al vender la mayoría de los jugadores que nos llevaron a ganar la Copa Sudamericana, sin encontrar reemplazos al mismo nivel. Además, también la concesionaria comenzaría a cruzar líneas en términos culturales, abandonando la localía en el Nacional, para abaratar costos, y tiñiendo de fluor nuestra camiseta.

La era Heller la dividiremos en tres capítulos, los cuales les permitirán entender la gran responsabilidad de Heller en el momento institucional actual, lo que contrasta con las declaraciones victimistas que realiza el empresario a través de sus medios de comunicación afines. En el capítulo actual, estudiaremos las memorias anuales de Azul Azul para indagar distintos factores que influyeron en la toma de control de Azul Azul por parte de Heller (puede ver dichas memorias aquí)

Capítulo IV: Heller toma el control absoluto de la Concesionaria

Tras la salida de Yuraszeck, llegaría Carlos Heller, reconocido hincha de la institución, quién vendría con la promesa de ganar la Copa Libertadores, de ganar el Superclásico en el Monumental y de construir un estadio para la U. Este momento sería bisagra en la historia de la concesionaria por bastantes razones.

DueñosAzulAzul2014_2015
Porcentaje de Participación de los Dueños principales de Azul Azul, 2014-2015

En primer lugar, en Enero del 2015 Heller compró las acciones que aún conservaba José Yuraszeck, aumentando su participación al 50.1% de la concesionaria, y, por consiguiente, pasando a ser el controlador de Azul Azul. Anteriormente, en Noviembre del 2013, ya se había convertido en el accionista mayoritario luego de adquirir las acciones de Federico Valdés, y parte de la participación del nombrado Yuraszeck. Tal como se puede ver en el gráfico, con esta distribución de accionistas, el dueño de Mega elegir a la mayoría del directorio, sin necesidad de consensuar sus decisiones, y perseverar en su sueño de ganar la Libertadores y construir el estadio. Cabe señalar que esta información está disponible en las Memorias Anuales de Azul Azul, sin embargo, los dueños no aparecen directamente, sino que a través de sociedades anónimas, las que en este caso son:

  • Sociedad de Inversiones Alpes Ltda: Carlos Heller
  • Fidelitas Entertainment SPA: Peter Hiller
  • Inmobiliaria DSE Ltda.: Daniel Schapira
  • Inversiones Santa Cecilia: José Yuraszeck
  • Asesorías e Inversiones Sangiovese Ltda: Familia Solari Donaggio

Sin embargo, tenía un importante obstáculo. Durante sus dos primeros años de gestión, acumulaba $4.050 millones en pérdidas (equivalente a U$5.700.000), lo cual limitaba su capacidad de armar su plantel soñado. Para entender el gráfico de estados financieros, es importante señalar que el informe de cada año (ejemplo, 2010) refleja lo realizado en el anterior (2009), y es entregado por el presidente que esté a cargo en ese momento (Valdés).

Balance Anual Azul Azul 2010 - 2016
Balance Anual Azul Azul 2010 – 2016. En barras azules, el resultado anual. En la línea roja, la suma de resultados desde 2007 hasta ese año.

Esto permite visualizar, de manera clara, los resultados de los primeros años de la era Heller. Por ello, en la sesión de directorio de Enero del 2016 (es decir, antes que se entregara el informe de 2016), Heller, a través de Inversiones Alpes (la empresa por medio de la cual controla Azul Azul), acordaría un préstamo de U$3.000.000 a la concesionaria, en una práctica que es aceptable en los clubes deportivos, pero que tiene muchas repercusiones legales en el caso de una SADP.

En este sentido, es importante señalar que, en caso de quiebra, la institución debe pagar primero sus deudas, y luego procede a repartir lo que resta a sus accionistas. En ese caso, luego de rematar los bienes de la concesionaria, primero se le pagaría a Inversiones Alpes (es decir, a Heller), y el restante del dinero se repartiría entre los accionistas, lo cual podría constituir un conflicto de interés (porque el dueño mayoritario se pagaría a si mismo, asegurándose de recuperar su dinero). Debo señalar, a modo personal, que no creo que la intención de Carlos Heller haya sido proteger su patrimonio, sin embargo, es muy importante entender esto, puesto que en el estado actual de Azul Azul, puede llegar a ser relevante.

Como último punto, pero no menos importante, de este interludio financiero, en la reunión de Marzo del 2016 se acordó realizar un aumento de capital, es decir, crear nuevas acciones de la concesionaria y ponerlas a la venta, para obtener los U$10.000.000 requeridos para financiar tanto al plantel como al proyecto estadio. En efecto, en el proceso se recaudaron $9.709 millones, fruto de la venta de algo más de 8 millones de acciones. El siguiente gráfico nos permitirá entender de mejor forma el procedimiento:

AccionesPostAumentoCapital
Acciones por Dueño, antes y después del Aumento de Capital

Como podemos ver en el gráfico, al aumentar el capital, cada acción pasa a ser una menor proporción del total. En efecto, los accionistas minoritarios pasaron de ser el 10.4% del total a quedarse en el 9.0%, teniendo una cifra similar de papeles a su nombre. En cambio, Carlos Heller subiría su participación de un 51.41% a un 63.07% (luego de adquirir más de 9 millones de acciones), y Daniel Schapira, por medio de Inmobiliaria DSE, adquiriría las acciones de Peter Hiller, a fin de mantener su participación en la sociedad anónima, y como consecuencia, los dos asientos en el directorio que tenía previamente.

En el siguiente capítulo, analizaremos el proyecto de los galácticos de Heller, encabezados por Sebastián Becaccece, Gonzalo Jara y Jean Beausejour. También veremos que estos 10 millones de dólares frescos, que deberían haber permitido revitalizar el proyecto deportivo de la concesionaria, sólo le permitieron tener un lugar más alto desde donde caer, lo cual terminó en un gran nivel de endeudamiento financiero, y en un deterioro dramático a nivel deportivo, que nos llevaría a coquetear constantemente con el descenso.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.